Categoría: Torá

  • Parashat Vaigash 5760

    Servir a H’ como corresponde

    "el espíritu de Iaacov su padre revivió…" (Bereshit 45:27)

    Explica RaSh"I que regresó a Iaacov el Ruaj HaKodesh, el Espíritu de Dios.

    ¿Qué significa esto?

    Pues, que durante la veintena de años que Iaacov guardó desmedidamente luto por su hijo, la Divina Presencia no lo acompañó.

    Es decir, aquel que mantiene inalterable un espíritu de tristeza, de congoja sin límite, incluso por un hecho justificablemente doloroso de la realidad; en lugar de hacerse un bien, se perjudica enormemente.

    No solo desde el punto de vista emocional, pues no hace el necesario y saludable trabajo de elaborar el duelo.

    Sino también desde el punto de vista espiritual. Pues, el bajón emocional, la desesperanza, la apatía, la depresión alejan la Compasión que Dios está dispuesto a derramar sobre el alma dolida.

    Por eso sabiamente canta el salmista: "Sirvan a H’ con alegría, vengan ante Él con júbilos" (Tehilim 100:2).

    Este canto se convirtió en el lema de la secta de los jasidim, y es, sinceramente, un eslogan que habría que hacerlo parte de la vida diaria, para realmente, tener una vida diaria, en definitiva dedicada al Eterno .

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

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    Resumen de la parashá

    Preguntas para esta semana:

    1. ¿En dónde podemos distinguir la Mano de Dios detrás de estas historias?
    2. ¿Por qué Iosef no volvió a Kenaan cuando tuvo su oportunidad?

    Respuestas para la semana anterior:

    1. Diciéndole al Faraón que es H’ el que interpreta los sueños, en tanto él es un mero intermediario.
    2. Proponiendo a su padre que elimine a dos de sus nietos (hijos de Reuvén) si alguna desgracia le acontecia a Biniamín en el viaje a Mitzraim.
  • Parashat Vaigash 5759

    En este momento Iaacov era el patriarca de una familia dispersa: Iosef (su perdido hijo dilecto, a quien suponía extinto) moraba en Mitzraim; Shimón estaba encarcelado como rehén en el mismo país;  mientras que el resto de sus hijos (que habitualmente permanecían en la tierra de Quenaan), ahora luchaban por su "libertad" en ;Mitzraim

    En esta parashá se concretará el desenmascaramiento (que estábamos intuyendo la semana anterior) que posibilitará el reencuentro de Iosef con sus hermanos. Luego, Iosef invita a sus hermanos y padre a vivir en Mitzraim y se compromete a mantenerlos en la actual época de feroz crisis, así como en la de próxima prosperidad.

    Los hijos de Iaacov vuelven a donde Israel y le transmiten la buena noticia de que su querido hijo Iosef el cual creyó muerto, vive, y es renombrado y reputado adalid en Mitzraim.

    La reacción del anciano Iaacov fue: "Iré a verlo antes de morir".

    Esto es, el anciano que vivió muriendo durante decenas de años en la infructuosa espera de la aparición del que se fuera y no regresara, ahora reencuentra un rayo de esperanza, pero, aún teñida de lóbrega perspectiva…"verlo antes de morir". Pareciera como si a nuestro sufrido patriarca las buenas nuevas no pudieran hacerlo despegarse de su sufrimiento, y que hasta el día de su muerte permanecería anclado en la misma.

    Es decir, la falaz muerte de su hijo predilecto lo atrapó y no lo liberó hasta su propio deceso.

    El paradojal sendero del progenitor de un hijo desaparecido en las incongruencias inexplicables de este mundo y que los humanos calificamos como "destino", pero ¿será destino?

    Tras la noticia, Iaacov comienza a recorrer el camino hacia Mitzraim, pero antes de cruzar la frontera, se detiene. ¿Reflexiona si el paso que dará es el correcto?

    ¿Piensa que un pequeño paso, de un lado de la frontera al otro, es en realidad el quiebre en la continuidad histórica que producirá futuros inesperados?

    Y más pragmáticamente, quizás razonara si ¿es correcto abandonar la tierra sagrada por el hambre que en ella existe?

    ¿Está primero el amor a la Tierra o la supervivencia?

    Pero, en la multidimensionalidad de las problemáticas él no podía dejar de sentir que el dilema se complicaba con esta otra interrogante, ¿acaso tiene derecho de dejar la Tierra (la cual su padre nunca abandonó), para tener la satisfacción de reencontrase con su hijo? Es que Iaacov no es un cándido turista. Él ya sufrió y conoce la experiencia de la Diáspora, de salir de la tierra de Israel, por lo cual tiene buenos fundamentos para dudar de lo que es éticamente correcto y beneficioso para él y toda su familia, hacer.

    Pero, también quizás Iaacov se coloca en el lugar de padre de pueblo, y se separa de su personaje de padre sufrido de un hijo perdido, y ahora, con una perspectiva amplificada, teme por el futuro del pueblo de Israel en Mitzraim. El sabe que su responsabilidad es muy grande, no sabiendo quién velará por el pueblo de Israel tras su muerte. Iaacov se detiene, opacado por la miseria de los pecados terribles de Mitzraim, por la impureza que prestamente invadiría las entrañas de su familia, si nadie se enfrentaba con un escudo de Verdad y Justicia. Y permanece en la frontera, dubitativo e indeciso, para retornar a su camino cuando Hashem le ordena ir a Mitzraim, y le promete convertirlo en un gran pueblo y velar por él también en Mitzraim. Tal como le prometiera tantos años ha a aquel joven Iaacov que dormía (también temeroso y ensimismado) en el lugar llamado Luz – Beth El.

    Hashem mismo sale junto al pueblo hacia Mitzraim para cuidar de él. Y así nos dicen nuestros sabios, en cada lugar en que estuvo el pueblo de Israel estuvo acompañado por Hashem.

    Empero, la historia humana no es obra de Hashem, sino de Él y principalmente de los actos y omisiones de los hombres.

    Así que el sufrimiento amargo que llevaba el corazón de Iaacov, pronto encontraría nuevos nidos en los innúmeros pechos de sus hijos, nietos…

    Nosotros, desde la comodidad de los siglos y el supuesto conocimiento, reconocemos que el temor de Iaacov tenía sus fundamentos ya que con la salida de la familia de Israel a Mitzraim, tenemos el inicio de la primera gran Diáspora: Galut Mitzraim.

    Es que los engranajes de la gran máquina puesta en funcionamiento tanto tiempo atrás, no hacían más que provocar que el movimiento persistiera hacia el futuro…

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco


    Resumen de la parashá Vaigash

    Por causa de personas inescrupulosas, el que desee el resumen de la parashá contáctese con nosotros via mail, que se lo enviaremos a la brevedad.

    Preguntas:

    1. ¿Quién expandió el poder de Faraón en Mitzraim?
    2. ¿Quiénes eran privilegiados en Mitzraim?
    3. ¿Cuántas ‘almas’ componían la familia de Iaacov al momento de descender a Mitzraim?
    4. ¿Iosef acusó a sus hermanos por sus acciones pasadas en su contra?
    5. ¿Qué pensaba Iosef acerca de los planes divinos en relación a él y su familia?
    6. ¿Cuál fue la bendición de H’ para Iaacov?
    7. ¿Quién se reencuentra esta semana?
    8. ¿Dónde fueron a vivir los hijos de Iaacov en Mitzraim?
  • Parashat Vaigash 5762

    El enviado secreto

    Está escrito en la parashá: "Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese el haberme vendido acá, porque para preservación de vida me ha enviado Elokim delante de vosotros." (Bereshit / Génesis 45:5)

    El malicioso traidor acusó a los judíos ante el rey: ‘Esos perversos judíos mantienen oculto a un milagrero. Lo esconden pues no desean que tú, oh rey, prosperes. Y cuando ocurren desgracias, y nuestro amado rey sufre, es por culpa de las maldiciones de ese sucio brujo… Oh rey, magno soberano, haz algo con esa enfermedad que nos carcome…’
    Y el rey decretó que si los judíos de su reino no presentaban ante su presencia al milagrero antes de tres días, irremisiblemente morirían todos, sin distinciones.
    Los judíos no sabían ni tenían lo qué hacer.
    En verdad, no comprendían de qué milagrero les hablaban.
    Ni de qué eran acusados.
    El único milagro del que eran testigos, era el de la vida cotidiana.
    En la desesperación, una comitiva de notables se presentó ante el rey para pedir clemencia, pero éste los rechazó de plano: ‘O traen al milagrero, o mueren’.
    Como ninguno conocía al tal obrador de milagros, ni había milagro a la vista que los rescatara de su pesadilla hecha realidad, no supieron más que hacer que refugiarse en la plegaria, el ayuno y la contrición.
    Y por primera vez en mucho tiempo sentían que estaban en verdad buscando a Dios, que estaban en camino de la reconciliación con su esencia.
    Y entre plegaria y gemido, uno de los presentes se incorpora iluminado por una idea.
    – ‘Me vestirá con una túnica, tomaré un bastón y me presentaré ante el rey’.
    – ‘¿Estás loco? ¿El miedo te ha trastornado? ¡Tú no induces milagros!’
    – ‘¿Cuál es el problema con eso? Acaso, ¿que el rey nos mate? Nada perdemos…’
    Y estuvieron de acuerdo con él.
    Cuando apareció a la puerta del palacio, el traidor gritó: ‘Rey, mi rey, no te dejes embaucar por este judío chantajista… ¡él no es el milagrero oculto!’
    Y respondió el valiente judío: ‘Si su majestad me autoriza, le mostraré el milagro más difícil de lograr.’
    El rey: ‘¿Cuál es ese?’
    Judío: ‘¿Hay algo más poderoso que el vencer a la muerte?’
    Rey: ‘Pues, no. Es la última de las barreras.’
    Judío: ‘Yo te mostraré cómo venzo a la muerte. Atestiguarás el milagro de vencer a la muerte… Permite a alguno de tus guardias que me preste su espada.’
    Sopesó la espada en sus manos, y pidió del rey: ‘Para que la prueba sea contundente, y para que veas que en realidad los judíos nada tenemos en tu contra, pues hasta ahora eras un rey benigno y justo, déjame cortarle la cabeza a tu consejero, al que nos acusó de serte infieles, y comprobarás como lo pongo como nuevo en un santiamén.’
    El traidor desesperado gritó: ‘¡No hace falta! ¡No hace falta! Yo sé que es un milagrero… y reconozco que te mentí, los judíos nada tienen en tu contra… perdona que me haya equivocado en mi celo por defenderte, oh rey… ¡No hace falta!’

    Y efectivamente se hizo el milagro…

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

    Destellos de la parashá

    Sidrá 11ª sidrá de la Torá; 11ª del sefer Bereshit / Génesis.
    Entre versículos 44:18 y 47:27.
    La haftará se lee de Iejezkel / Ezequiel 37:15: – 37:28.

    Iosef se reencuentra con sus hermanos.
    Luego con su padre.
    Y no los acusa de los pesares del pasado.
    Y nada les reclama.
    Pues comprende que es parte de un Plan que lo incluye, pero que lo supera.
    Iosef suponía que sus sufrimientos eran para servir de salvación a su familia. Y no estaba errado. Pero, el plan no terminaba ahí… recién estaba comenzando…

  • Parashat Vaigash 5763

    No sólo de bendición vive el Hombre
    En nuestra parashá se cuenta que Iaacov se entrevistó con el Faraón que había acogido a Iosef como su consejero principal, y lo había ascendido hasta el rango más elevado en su nación. Al finalizar la entrevista "Iaacov [Jacob] bendijo al faraón" (Bereshit / Génesis 47:10).
    Según se desprende de lo que enseñan nuestros Sabios, la bendición de Iaacov consistió en informarle al faraón del método para preservar a Egipto de un nuevo padecimiento por hambre, ya que Iaacov le enseñó el ritmo que sigue el Nilo en sus crecidas y la manera de aprovecharlas con inteligencia.
    Los egipcios no eran tontos, sabios y científicos (adivinos se les llamaba a alguno de ellos en aquella época) andaban por la corte faraónica.
    Pero, tal como Iosef fue el único capaz de interpretar correctamente el sueño de faraón (acción que finalmente salvó a los egipcios de perecer de hambre); su padre fue el único en captar la importancia para la economía egipcia que se escondía en las crecidas rítmicas del Nilo.
    Es decir, lo que a ojos de los adivinos, dignatarios y súbditos se veía como un hecho casual, o como una señal de una deidad (falsa), a partir de la bendición de Iaacov se comprendió como un hecho causal y de índole natural y aprovechable.
    Así pues, el consejo de Iosef salvó a Egipto del momento de crisis dramática, en tanto que el consejo-bendición de Iaacov daba la clave para no caer nuevamente en similar crisis.
    Sin dudas, Iaacov bendijo a faraón y su reino.

    El faraón, que tampoco era tonto supo beneficiarse doblemente de esta bendición, ya que con su nuevo conocimiento no sólo podía controlar con precisión los ritmos de la economía de su nación; sino que además al tener la clave de las crecidas del río, él acudía a las orillas en aquel preciso momento, como demostrando el vínculo existente entre la presencia del faraón y la bonanza.
    Así pues, el pueblo alborozado celebraba la presencia del faraón como señal de próxima abundancia.

    Pero, pasado un tiempo, la corrupción en el corazón y la mente del faraón llevaron a convertir la bendición en una oscura mancha, en una afrenta contra Dios y la humanidad.
    Pues, faraón engolosinado por la ambición y la ceguera del pecado, dejó de reconocer su humana condición, y presumió de ser una divinidad.
    Él decía que era su poder, su propio poder el que instigaba la crecida del río, tal como corroboramos en palabras de un faraón posterior: "Míos son los canales del Nilo, pues yo los hice." (Iejezkel / Ezequiel 29:3).
    Las imaginaciones sensibles y poco cultivadas de sus súbditos aceptaban de buen grado la tal idea. ¿Cómo no ufanarse de contar con un rey-dios que tenía tal imperio para demostrar indudablemente su poder? (Es similar al mecanismo que suele ocurrir con los milagritos (en realidad actos de brujería, prestidigitación, trance hipnótico, o ignorancia) que efectúan líderes de sectas idolátricas).
    Y así, lo que comenzó siendo una bendición, se tornó una maldición.
    Es como si alguno recibiera el premio mayor en la lotería, y que esto le llevara a una situación perjudicial impensada anteriormente. Miremos la riqueza y abundancia de un Maradona en qué devino…

    Como Dios sabe que el poder de las bendiciones puede degenerar en aberración, ordenó que se bendiga de la siguiente manera: "el Eterno te bendiga y te guarde" (Bemidbar / Números 6:24).
    La bendición que venga acompañada por la guía del Eterno, ¡esa es la real bendición!
    Y, ¿cuál es esta guía?
    El esmerado estudio de Torá, y la práctica de mitzvot -preceptos-.
    Si la persona ha sido bendita en algo, y esto lo aprovecha de acuerdo a las enseñanzas de la Torá, y dentro de los límites de la normativa, su bendición prosperará tanto en lo material como en lo espiritual.

    ¡Shalom iekarim! ¡Les deseo Shabbat Shalom!
    Moré Yehuda Ribco

    Relato a propósito del comentario

    "Luego de que el Rey Mumbaz repartió su riqueza y la de su familia a los pobres, dijo: ‘Mis ancestros juntaron riquezas aquí abajo, pero yo junto arriba… Mis ancestros juntaron riquezas en un lugar en que la mano del hombre puede llegar y robar, pero yo junto en un lugar donde la mano del hombre no puede llegar…’"
    (TB Baba Batra 11a).

  • Parashat Vaigash 5764

    Trabajar por la bendición

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Vaigash ("Y se apersonó") que es la undécima del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    "Iaacov [Jacob] bendijo al faraón; después salió de su presencia."
    (Bereshit / Génesis 47:10)

    Gracias a la pericia bendita de Iosef, el faraón se había adueñado de toda la tierra de Egipto, de sus habitantes, de todos los enseres que en ella había.
    Gracias al éxito provisto por la sabiduría y fiel piedad de un hebreo (que había sido rehén, luego esclavo, más tarde también el más bajo prisionero), el excelso faraón conquistó lo que todas las armas de los imperios anteriores no habían alcanzado en su país.
    Gracias a la luz provista por ese minúsculo hebreo, faraón entró a la posteridad en la memoria de las naciones, cosa que no hubiera logrado con sus poderosas pirámides, ni con sus atemorizantes huestes o con su inmenso apego a la superstición.
    Todo lo que había soñado y más había alcanzado el faraón gracias al trabajo de Iosef… y a la recién mentada bendición de Iaacov (demás está decir que sin Dios, no hay trabajo ni bendición exitosa, ¿no?).

    Prestemos atención a la sabiduría del midrash (Lekaj Tov) que nos dice que, la feroz hambruna cesó en Egipto al bendecir el patriarca al faraón (al segundo año de los siete pronosticados de escasez), de este modo, al año siguiente el pueblo de Egipto pudo nuevamente engrosar las arcas del tesoro faraónico con el pago de sus impuestos (un quinto del total) correspondientes a las cosechas nuevas.
    Así pues, la bendición era doble: fin de la hambruna y aumento de las riquezas para faraón.
    En los dos años de carencia, Egipto pasó a ser propiedad de faraón.
    Luego de esto, cada egipcio debía pagar por su vida y bienes a faraón, quien era el dueño de todo.

    Otro midrash, Tanjuma en este caso, enuncia que la bendición era que el río Nilo creciera a los pies de faraón. Esto puede ser entendido como que el patriarca hebreo enseñó a faraón el misterio de la creciente periódica del río proveedor de Egipto. Era un hecho científico que hasta que el patriarca no lo reveló a faraón, en Egipto había pasado desapercibido.
    A partir del momento en que faraón recibió este conocimiento, su poder y fama se vieron acrecentados, pues el pueblo lo reverenció por su capacidad de dominar sobre el Nilo (ya que no entendían que lo único que dominaba faraón respecto al Nilo, era el conocimiento del ciclo natural de crecida de su caudal).
    Evidentemente que esta explicación se anuda con la anterior, pues, faraón en conocimiento del secreto del Nilo pudo establecer patrones de siembra y cosecha que en un año permitieron sacar a su nación de la crisis económica y social en la que se hallaba. En los años subsiguientes se robusteció Egipto y tuvo nuevamente empuje como para codiciar otros territorios y subyugar poblaciones extranjeras.

    Bien, hasta aquí vemos la gloria de faraón y su Egipto merced a la bendición provista por los hebreos.
    Sin embargo, no debemos olvidar un aspecto no menor:
    mientras los egipcios encauzaron positivamente el poder que emanó de la bendición y esfuerzo hebreo, Egipto prosperó y su rey y habitantes ennoblecieron sus espíritus y llenaron sus billeteras,
    pero,
    cuando faraón y su pueblo usaron ese poder para encaminarse hacia lo perverso (entre lo que se encuentra también la esclavitud y vejación de los israelitas),
    provocaron que Egipto decayera, y sus gentes padecieran.
    (En la historia de las naciones es muy frecuente este modelo, en tanto las naciones respetan a los hebreos y sus actividades, las naciones crecen, pero, cuando dejan de respetarlos y los angustian, más pronto o más tarde decaen por acción propia (de las naciones) y NO por culpas ajenas (o venganza de los judíos). Basta contemplar la decadente España tras la caza y expulsión de los judíos, o la infernal Alemania nazi para entender con ejemplos más recientes de lo qué estamos hablando).

    Por lo cual, queda patente que el recibir una bendición (incluso de un gran tzadik como lo era el patriarca) no es suficiente para garantizar una vida bendita.
    Es imprescindible que aquel que ha recibido la bendición lleve una vida acorde a la Torá y a los mandamientos, de modo que posibilite que la semilla de la bendición crezca lozana y vigorosa, y dé los frutos realmente benditos que contenía en potencia.
    El fiel trabajo personal es pues, como el abono que hace realidad la promesa de bienestar contenida en la bendición.

    Así pues, es hora de acatar con más asiduidad los mandamientos, para que de esa manera las bendiciones que nos están aguardando (que no siempre son materiales, véase sino el versículo precedente al que hemos citado arriba) se hagan realidad.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.


    Relato

    Los jóvenes estudiantes, buscadores de la Verdad, estaban interesados en conocer acerca del Bien y del mal, y de cómo sobreponerse a las duras pruebas de la vida.
    En una de sus peregrinaciones ingresaron a la gélida casa de estudio en penumbras.
    En Allí, se encontraba dormitando Rabí Zushia recostado en un gastado viaje, al lado de una añeja mesa repleta de libros de estudio.
    Sus ropas eran verdaderos harapos, señalando una grave penuria económica en su poseedor.
    Dormitaba sonrosado y calmo, aunque nosotros sabemos que hacía varios días no comía, y que el frío del ambiente debería azulado sus labios y tez y agitado su descanso.
    Aguardaron a que el maestro despertara, y entonces le consultaron: ‘"Oh maestro, explícanos cómo es que debemos bendecir por igual por lo bueno como por lo malo".
    Y Rabí Zushia, con profunda sinceridad y sabiduría les respondió: "Ay queridos, yo no tengo la respuesta a eso que consultan, pues… ¡jamás he sentido nada malo en mi vida!"

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Es una negación de su precaria situación material por parte del rabino del relato; o una perspectiva no-materialista de las cosas de Este Mundo?
      Profundice en la respuesta que brinde.

    • Rabí Akiva enseñó: "Que se torne corriente para la persona decir ‘todo lo que hace Dios es para bien‘" (TB Berajot 60b).
      ¿Cuál es la enseñanza encerrada en esta frase?
      ¿Qué es "confianza en Dios" dentro de la ideología tradicional judía?

    • Se nos narra que: "Entonces (al descubrir una tragedia que les atañía personalmente) David y la gente que estaba con él alzaron su voz y lloraron hasta que les faltaron las fuerzas para llorar." (1 Shemuel / I Samuel 30:4).
      ¿Es una falta de confianza en el Eterno dolerse por lo que nos causa malestar?
      ¿Dónde está el borde entre la falta de confianza en el Eterno y confiar en Él a pesar de los pesares?

    • Los Sabios han enunciado: "Así como se bendice por lo bueno, se bendice por lo malo".
      ¿Está contradiciendo lo expresado en el versículo que anteriormente citamos?
      ¿Es lo mismo "bendecir o malo COMO lo bueno", que "regocijarse por lo malo COMO si fuera bueno"?

  • Parashat Vaigash 5765

    De a poco

    En nuestra parashá, Iosef inculca a sus hermanos:

    "No riñáis en el camino."
    (Bereshit / Génesis 45:24)

    Rashi interpreta este versículo como: "no den largos trancos".
    ¿Cómo puede relacionarse la interpretación del eminente erudito con el texto de la Torá?
    ¿Qué vincula la "riña" con los "largos pasos"?

    En un minucioso estudio de las complejidades del espíritu humano,
    se nos revela que no podemos pretender alcanzar grandes alturas espirituales,
    o de cualquier otra especie,
    de manera súbita,
    sino sólo gradualmente.
    Para aquel que alcanza una cima con poco esfuerzo,
    es casi seguro que su presunto éxito guarda la semilla de una contienda, de una riña, o de la disolución.
    Es decir,
    el gran suceso conseguido abruptamente, suele contener su amenaza cierta de fracaso.

    Ahora bien,
    unamos esta idea con la siguiente frase, también de la parashá, pero esta vez atribuida a la gente de Egipto:

    "¿Por qué hemos de perecer en tu presencia, tanto nosotros como nuestras tierras?"
    (Bereshit / Génesis 47:19)

    ¿Perecer las tierras?
    ¡Eso dijeron los egipcios!
    ¿Acaso sus tierras perecerían junto con ellos?
    ¿Es que las tierras mueren, como mueren los seres animados?

    En realidad, estas palabras de Torá nos vienen a dejar una gran enseñanza.
    Cada objeto, incluso lo inanimado, incluso lo que es despreciable a nuestros ojos, es considerado "muerto" si no está al servicio del Eterno, cumpliendo la meta esencial para la cual ha sido creado.
    Si esta idea se aplica a la tierra, con mucha más fuerza se aplica a nosotros: solamente somos considerados "vivos" cuando estamos acatando nuestro deber, aquel que el Eterno nos ha impuesto.

    Por otra parte,
    no olvidemos que está a nuestro alcance hacer que los objetos inanimados,
    (entre los que incluimos los alimentos, sean de origen orgánico o no; así como los objetos sagrados),
    alcancen su meta en Este Mundo
    cuando los empleamos tal y como corresponde.
    Por ejemplo,
    si comemos una manzana,
    estamos usando parte de su energía, solamente la física,
    pero si antes de comerla bendecimos,
    estamos aprovechando tanto su energía física como espiritual,
    y de esa manera
    hacemos posible para la tal manzana liberar su potencial espiritual
    y que alcance su meta que le ha dado el Eterno.
    Pensemos en cada uno de los objetos, y en las personas de nuestro entorno,
    y veamos cómo estamos favoreciendo la preponderancia de santidad y bien,
    o por el contrario,
    estamos siendo obstáculos para la Luz.

    No olvidemos que cuando una persona quiere saltear etapas,
    andar por extraños atajos con la idea de alcanzar un rápido y poco costoso éxito,
    probablemente está dejando fuera muchas de las cosas que debiera estar haciendo,
    y por lo tanto,
    está saliendo del rumbo que el Eterno le ha dado,
    y de paso,
    está descarriando a otros.

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    -Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Relatos, anécdotas y enseñanzas

    Al ver el maestro a dos hombres discutir y golpearse por la posesión de una manta,
    dijo a sus discípulos:

    El ser humano ignorante,
    que no está cultivado espiritualmente,
    y que por tanto se ha aferrado a su Ego,
    tiene terror a las despedidas,
    tiembla solamente al pensar en las separaciones,
    le da pavor la muerte.

    Su apego a las cosas materiales lo lleva al sufrimiento
    y a la huida de la realidad.
    Por su ignorancia,
    camina hacia el pánico,
    y es tanto su interno dolor que se vuelve experto en poner todo tipo de excusas.
    Y con pretextos, cree estar huyendo del Faraón que lo retiene,
    cree liberarse de sus pesadas cadenas,
    y en verdad,
    solamente añade más y más pesados eslabones,
    que lo retienen más y más en su abismal ignorancia.
    Su verdadera libertad no está en la huida,
    ni la del mundo material,
    ni la intelectualizada por medio de huecas justificaciones,
    su libertad está en reconocer al Faraón interno,
    pararse ante él,
    y quitarle todo rasgo y señal de autoridad.

    ¿Saben ustedes, mis queridos discípulos, quién es ese Faraón interno?

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se relaciona el relato con el comentario a la parashá que hemos brindado?

    • ¿Quién o qué cree usted que es ese Faraón interno que nos esclaviza desde dentro?

    • El fuego que destruye
      "El fuego que surge en este mundo es un fuego que quema y destruye. El fuego que viene desde el cielo da fuerzas y construye. El fuego que destruye es el… de una visión altanera y arrogante que me lleva a pensar que “yo sé todo”"
      (R. Carlebaj. "Amigos, escuchen esto")

      • ¿Qué simboliza el "fuego terrenal que destruye"?

      • ¿Cuál es la necesidad emocional que lleva a una persona a creer que sabe todo?

      • ¿Cómo se puede liberar la persona de su altanería y arrogancia?

    • Misericordia justa
      "Aquel que reza debe dirigir su corazón hacia lo Alto en todas (las dieciocho bendiciones); pero si no consigue concentrarse en todas ellas, que al menos se concentre en una sola."
      (TB Berajot 34b).

      • ¿Por qué se estipula que debe ser la concentración lo que determina el valor de las plegarias?

      • ¿Qué enseña esta regla acerca del "legalismo" y del "rigorismo" del judaísmo, cuando se da la posibilidad de rezar solamente 1 de 18 bendiciones, en circunstancias que no se puede permanecer concentrado en todas ellas?

      • ¿Cómo puede usted dirigir su corazón al Cielo cuando reza?

  • Parashat Vaigash 5766

    Esencia y máscaras

    En la parashá de esta semana, los hermanos, más específicamente Yehudá el líder, recuerdan que Iosef, en su personificación del mandamás egipcio, había dicho:

    "‘Si vuestro hermano menor no viene con vosotros, no veréis más mi cara.’"
    (Bereshit / Génesis 44:23)

    En cierta manera, estas palabras eran su reto, su prueba hacia los hermanos.
    Pues, ellos debían demostrar que existía el tal hermano menor que ellos habían mencionado, pero que estaba ausente.
    Además, debían exhibir que eran capaces de viajar con suficiente armonía como para traerlo en paz hasta Egipto. Que habían cambiado y que ya no eran los hermanos pendencieros y envidiosos que lo habían lanzado a él al oscuro pozo y a la dura esclavitud.
    Además, era también una manera para poder reconocer que el padre y el hermano menor confiaban lo suficiente en ellos como para admitir este viaje en conjunto. Pues, si padre o hermano menor desconfiaban de la honorabilidad de los hermanos, difícilmente el hermanito viajaría con ellos.

    En cierta manera, la frase que citamos era también algo así como su amenaza hacia los hermanos.
    Pues de no traer al hermano, no habría realmente comida.
    Además, ellos estarían demostrando que no eran dignos de confianza, pues decían algo y luego no lo cumplían.
    Y además, era la clara amenaza de que terminarían en prisión de por vida, o algo peor, si aparecían nuevamente en Egipto sin Benjamín.

    Pero, en cierta manera este enunciado de Iosef era también una profunda enseñanza hacia sus hermanos (y de paso para nosotros).
    Tal como si les estuviera diciendo:

    Ustedes que no supieron comportarse correctamente con el hermano menor en el pasado, tienen ahora la oportunidad de redimirse mediante la teshuvá -el sincero arrepentimiento-.
    Pueden revivir aquella situación, y tomar ahora una decisión errónea como antaño, o una acertada que cambiará para siempre sus vidas.
    Si escogen bien, se limpiarán de una enorme carga, de mucho resentimiento y dolor.
    La decisión depende exclusivamente de ustedes, son ustedes los que escogerán si me volverán a ver como hombres íntegros o si continuarán cargando su pesada culpa de por vida.

    Cuando dijo "no volveréis a ver mi rostro", la idea era que eventualmente volverían a ver al príncipe egipcio, que era la careta más imponente que ocultaba la verdadera personalidad de Iosef; pero, para volver a ver a Iosef el hermano, al Yo Auténtico, ellos debían hacer teshuvá, y ese era el mensaje oculto de la frase.

    Y he aquí una gran enseñanza para nosotros.
    Si nos concentramos en lo esencial y hacemos lo correcto para obtener bendiciones de paz, la serenidad insuflará vida a en nuestras vidas.
    Si nos enfocamos en nuestro Yo Esencial o Auténtico para comunicarnos con el Yo Auténtico del prójimo, sin dejarnos engañar por los Yoes Vividos1, por las caretas que nos ponemos por miedo, entonces lograremos un enlace vital que nos fortalece.
    Si hacemos que nuestro hermano menor, aquel que no está contaminado por los valores pasajeros, por las modas, por los adoctrinamientos, ese hermano menor que permanece casto y puro, si hacemos que él vaya con nosotros, que se manifieste, entonces podremos hallar el verdadero rostro de nosotros y de nuestro semejante.

    Es un hecho que todos cargamos con algún resentimiento, más o menos profundo, más o menos consciente, más o menos activo y perjudicial.
    Desde incluso antes de nacer nos van depositando sentimientos, ideales, sueños, agresiones, libretos que no son nuestros, pero que se van convirtiendo en una máscara que encubre nuestra auténtica identidad.
    Nos vamos familiarizando con las máscaras de aquellos que nos rodean y vamos por la vida creyendo que las máscaras que presentamos son nuestra identidad.
    ¡Pero ciertamente que esto no es así!
    Nuestra identidad esencial no se ve disminuida o crece con los influjos externos, es un núcleo estable y permanente (incluso nos sobrevive luego de la muerte a Este Mundo).
    Pero tristemente la mayoría vivimos una vida de engaños, voluntarios pero en general involuntarios, provocados por enfocarnos en las máscaras en vez de en la identidad esencial.
    Como esas máscaras nacen a partir de las máscaras de los otros, nuestros sentimientos de los sentimientos de otros, nuestros pensamientos negativos de pensamientos negativos de otros, etc., debemos hacer un profundo proceso de reparación, de teshuvá, para retornar a nuestra esencia y de esa manera hacer nuestra parte para redimir al mundo.

    "Teshuvá", en el contexto de valores y ética se traduce generalmente como "arrepentimiento". También puede ser entendida como "respuesta" o como "reparación".
    Todas estas acepciones que de cierta manera ya hemos usado hasta ahora, pero de hecho, la traducción literal es "retorno".
    ¿A qué o quién retorna el que retorna, el que hace teshuvá?
    Pues, retorna a su auténtica identidad, a su Yo Esencial, a la chispa de divinidad que nos da vida.
    Retornando, re-encontrando cada uno de nosotros nuestro Yo Esencial, estamos también encontrando el camino para cumplir cabalmente el mandamiento que nos dice:

    "[Haz de saber que] Yo soy, el Eterno tu Elokim que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud"
    (Shemot / Éxodo 20:2)

    En nosotros está continuar liberarnos o seguir siendo los esclavos del sentimientos adversos, y así ir por la vida como un derrotado, que no está libre para gozar y crecer.
    Padeciendo esclavitud emocional, mental y espiritual, que nos llevará a in-cumplir de cierta manera el precepto que nos ordena:

    "No tendrás dioses [poderes] ajenos delante de Mí."
    (Shemot / Éxodo 20:3)

    ¿Cómo es esto?
    Pues, el que está esclavo de "poderes ajenos", que es adicto a todo tipo de dependencias (personas, cultos tóxicos, Jesús, drogas, Internet, fama, dinero, etc.), está ante-poniendo su "droga" al Eterno.
    Por ejemplo, el ambicioso que está fervientemente detrás de la adquisición de dinero, ¿acaso es íntegro de corazón y acciones para con el Eterno?
    Quizás sea una buena persona, excelente ser humano y hasta alma caritativa, pero si su fervor está puesto en el dinero, está esclavo de su dependencia.
    Tal como este esclavo, son todos los otros que dependen (en un sentido profundo y existencial) de valores, objetos o personas que no son el Eterno.

    Aprendamos entonces que está en nosotros el optar por dejar el pesado pero conocido camino del dolor, para comenzar el del retorno, y posterior crecimiento.
    Aprendamos a vivir menos nuestras máscaras, y menos a juzgar las máscaras de nuestro prójimo, para poder re-encontrarnos un poco más con el prójimo verdadero y con nuestro Yo verdadero.

    Para lograrlo, primero debemos hacer caso al salmista:

    "Apártate del mal y haz el bien"
    (Tehilim / Salmos 37:27)

    Cuatro son los niveles para comprender este profundo consejo, tal como cuatro son las etapas para desarrollar este versículo a plenitud en nuestras vidas4:

    1. En nuestro interior así como en el mundo, el mal está mezclado y confundido con el bien.
      Recordemos que el fruto del árbol del Conocimiento se llamaba "del bien y del mal" (Bereshit / Génesis 2:9), es decir, de ambos confundidos en un sólo elemento. Si hubiera sido solamente fruto para conocer el mal, el Eterno no se habría avergonzado de mencionarlo así…
      Siendo que la luz y la oscuridad se funden en un abrazo caótico (Bereshit / Génesis 1:4), ¿cómo discernir a simple vista cuál parte del fruto es para bien y cuál no lo es?
      El primer paso para crecer es darse cuenta de este hecho: a veces lo que llamamos "bueno" es tan solamente una apariencia de bien, y lo que consideramos "malo" en su esencia tampoco lo es.
      Cuando no podemos discernir lo que es luz de lo que es oscuridad, no hallamos oportunidades de crecimiento, estamos varados y en caos (Ieshaiá / Isaías 57:20).
      Por eso es imprescindible aprender a diferenciar realmente lo bueno de lo que no lo es, sin engaños, sin trampas al solitario, sin mediatintas.
      Saber esto, es el primer paso.
      En la práctica es hacer el esfuerzo consciente para cumplir los preceptos "de no hacer" y cumplir los "harás", sin dar excusas ni justificaciones para no cumplir unos u otros.
      Por ejemplo: darte cuenta que puedes estar guardando rencor en tu corazón y que por consiguiente no estás amando realmente a tu prójimo como a ti mismo2.

    2. El segundo paso es apartarse de lo negativo ANTES de proceder a hacer lo bueno.
      Es como tener un campo para arar y sembrar pero que está plagado de malas hierbas, que absorberán todos los nutrientes que destinemos a nuestro sembradío y no le darán oportunidad de vivir.
      Así pues, en ocasiones la destrucción es imprescindible paso previo para le construcción.
      La crítica es indispensable para el crecimiento.
      El extirpar nuestras cualidades nocivas como antesala para poblar nuestro ser de virtudes. Renunciar a pensamientos, palabras y acciones negativas que nos perjudican sin sentido y dañan sin motivo verdadero al prójimo.
      En la práctica es esforzarse por cumplir los preceptos de "no hacer" y complementarlos de inmediato con los "harás".
      Por ejemplo: no guardes rencor en tu corazón para que ADEMÁS puedas efectivamente amar a tu prójimo como a ti mismo.

    3. Cuando hemos evolucionado un poco más, estamos en condición de vivir esta frase de otra manera, con más dulzura en nuestros juicios, reconociendo que no estamos libres de errores, lo que significa que si cometemos un error o pecado no por ello somos malos. Si llegamos a ser auténticos en esta vivencia, tampoco juzgaremos severamente a nuestro prójimo, y encontraremos la manera de encauzarnos y encauzarlo sin entrar en penosos conflictos o altercados personales.
      Mala es la acción, no la persona que la comete (Kohelet / Predicador 7:20).
      De esta manera, hacemos bien y en esta acción constructiva nos estamos apartando del mal, pues "incluso una pequeña luz dispersa una gran oscuridad" (Jovat HaLevavot 5:5).
      Al mismo tiempo, cuando actuemos bien no nos henchiremos de falso orgullo, ni nos sentiremos en falta o culposos si no alcanzamos la meta, pues sabemos que que el mal siempre está presente, pero vive solamente si nosotros le damos vitalidad.
      Este tercer nivel no es fácilmente accesible para la persona que no ha desarrollado una personalidad centrada, humilde, pues no es común que se nos enseñe a juzgar con equilibrio ni a ser gratificadores con mesura. Pero si lo alcanzamos, el mal pensamiento, la mala palabra, la mal acción, el mal sentimiento no tendrán mucha fuerza para obstaculizarnos al hacer lo que es bueno.
      En la práctica es cumplir los preceptos "harás" de tal manera que ya casi no se tenga que necesitar con urgencia ciertos preceptos de los de "no hacer" (especialmente los de índole ética, en relación al prójimo).
      Por ejemplo: como amas a tu prójimo como a ti mismo con tanta autenticidad y vigor, entonces ya CASI ni siquiera sientes que algún rencor pueda guardarse en tu corazón.

    4. Por último, el cuarto nivel es propio de una persona que alcanza a vivir como un tzadik, una persona que hace que su vida gire en torno a la justicia compasiva.
      Quizás no lleguemos a este nivel, pero podemos actuar algún día con el ánimo de alcanzarlo.
      ¿Cómo se interpreta y vive el "apartarse del mal para hacer el bien" para este nivel?
      Es hacer un proceso de conversión o reciclaje, para decirlo en un término moderno. En este nivel se desprende la chispa de divinidad que está en lo malo3, o se descubre la finalidad positiva. Se recicla el desecho en material productivo. Se descubre el valor de lo despreciado. Se usa el poder para el bien. Se confía en el Eterno y no en dependencias endebles que son ídolos vanos.
      El apartarse entonces no es un alejarse, sino un desvanecer el mal para convertirlo en bien.
      En este nivel la conciencia está tan limpia de juicios duros, y tan apegada al Eterno, que no ofende ni teme. Cumple con los preceptos de la Torá con integridad y vive a plenitud.
      Es, sin dudas, una persona verdaderamente libre.
      En la práctica es cumplir y ayudar a cumplir los preceptos de "no hacer" y los "harás", porque así el Eterno lo demanda.
      Por ejemplo: ayudar al que te guarda rencor en su corazón a liberarse de esa carga oscura y deprimente para que ambos puedan amarse mutuamente.

    ¡Les deseo a usted y los suyos que pasen un Shabbat Shalom UMevoraj!
    ¡Cuídense y gocen de lo permitido para qué sepamos construir shalom!

    Moré Yehuda Ribco

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    "La persona generosa será prosperada, y el que sacia a otros también será saciado."
    (Mishlei / Proverbios 11:25)


    Notas:

    1 El Yo Esencial o Auténtico de cada uno es uno y único, una chispa de divinidad que nos forma. Los Yoes Vividos son múltiples en cada persona.
    Incluso aquella persona que se aferra a una sola máscara, a un solo Yo Vivido, no deja de estar oculto detrás de diversos antifaces pero que se han amalgamado defectuosamente en uno que representa su personalidad.

    2- "No te vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Eterno." (Vaikrá / Levítico 19:18).

    3 Recordemos que el mal también es una creación del Eterno, por tanto su finalidad siempre es para bien. A veces no se puede desarrollar la chispa de divinidad en lo negativo, y permanece en oscuridad esperando ser redimida.

    4 Cada una de estas etapas o niveles está como rectificación o complemento para cada una de las cuatro personalidades básicas, lea aquí para tener una idea al respecto.

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ, AQUÍ y AQUÍ.

    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    El Rav Elías Schwartz cuenta en uno de sus textos:
    La primera vez que el tren vino a su pequeña aldea, los jasidim decidieron mostrarle a su Rebbe este avance de la civilización moderna.
    Mientras el Rebbe se aproximaba a la estación, divisó una larga línea negra, fría, anónima y apática de coches encadenados unos con otros.
    La maquina estaba al frente, fiera en su plenitud de fuego y calor. Su impetuoso humo se elevaba entre las altas nubes. De pronto, con un estruendo poderoso y una bocanada monumental de humo la locomotora comenzó a andar, y la larga línea negra de coches se movía a su paso.
    Los jasidim entonces preguntaron con curiosa gracias reverente a su maestro: "Rebbe, Rebbe, ¿qué opina usted de esta maravilla?".
    El sabio hombre hizo un gesto con sus hombros y dijo: "No es muy novedoso… ¿no les resulta familiar que haya uno fuerte y lleno de fuego interior arrastrando tras de sí a una larga fila de sujetos oscuros, fríos, dubitativos y apáticos?".

  • "VEASU LI MIKDASH VESHAJANTI BETOJAM"

    "VEASU LI MIKDASH VESHAJANTI BETOJAM"

    Shemot 25:8

    La palabra Terumá significa Ofrenda, y ésta parashá que es la séptima del libro Shemot (Exodo) trata principalmente de los detalles relativos a la construcción del Mishkán o Templo portátil que los Israelitas usaban en el desierto en tiempos de Moshé cuyo diseño es análogo al que luego se usaría en la construcción del gran Templo de Jerusalén (Beit Hamikdash). Es sumamente significativa la importancia que los Sabios de Israel dan a los detalles de la estructura y funcionamiento de este Templo, que no son explicables si se lo considera únicamente en términos de un relato histórico; pero que es muy reveladora si se considera que representa esto hoy en nuestra vida.

    "Veasu li Mikdash veshajanti betojam"

    "Y me harán ellos un Santuario y residiré entre ellos"

    Shemot 25:8

    Según el Midrash, no dice betojó (en él), sino Betojam (en ellos), significando: En la Esencia del ser humano. Hay un pasaje en el Talmud que dice lo siguiente: "El es el lugar del mundo, pero el mundo no es Su Lugar". La Creación en su finitud no puede contener al Infinito.

    El modelo del Mishkán, con todos sus componentes, es una representación alegórica y a escala de la Creación como Macrocosmos (Olam Gadol) y del Hombre como microcosmos (Olam Katán).

    En la haftará de esta semana (porción semanal de los Profetas, que guarda relación con la parashá) nos enteramos que cuando Shlomó Hamelej (El Rey Salomón) inaugura el Beit Hamikdash afirma lo siguiente:

    "Esta casa, que estás construyendo: si anduvieres en Mis Leyes y Mis normas cumplieres y observares todos Mis preceptos, al encaminarte con ellos, entonces cumpliré Mi palabra contigo, lo que había hablado a David, tu padre: Y habré de morar entre los hijos de Israel y no habré de abandonar a Mi pueblo Israel"

    (Melajim I 6:12)

    ¡La construcción aparece condicionada a nuestras acciones!

    Algo también muy revelador es lo siguiente:

    ¿De dónde provienen los materiales para la construcción del Mishkán?

    "Daber el Bnei Israel vikjú lí terumá meet kol asher idbenu libo dikju et terumati"

    Habla a los hijos de Israel y que separen en Mi Nombre ofrenda. De todo hombre, a quien voluntariosamente mueva su corazón, habréis de tomar ofrenda para Mí.

    Shemot 25:2

    Esto nos recuerda lo que afirmaba el Rey David en ocasión de reunir materiales donados para la construcción de lo que sería el Primer Templo de Ierushalaim: "Ya que de Ti procede todo y de lo que está bajo Tu poder de damos a Ti"

    Dice el Rabino Edery al respecto: "La idea es que siendo la misma vida del ser humano efímera y a veces fugaz, él mismo no puede poseer absolutamente nada de los bienes materiales que él mismo crea".

    Si nuestra mentalidad se basa en la escasez, no veremos la abundancia que hay de todo en el Universo. El primer paso para liberarnos de ella es estar agradecidos por todo lo que somos y poseemos. Y de última instancia llegaremos a comprender que en realidad no podemos poseer nada, ya que todo lo que obtenemos es un medio útil para lograr alguna otra cosa y no un fin en si mismo; ya que lo único que realmente podemos poseer es aquello que podemos dar.

    Como dice en Tseror Hammor:

    "Kol mah sheadam hoseh bezeh haolam huts min hatorá vehatzedaká, hakol hoseh laaherim velo lo"

    "Todo lo que la persona hace en este mundo no es para él, en definitiva para los demás, excepto la satisfacción que le proporciona la Torá y lo que pueda dar"

    Que podamos aplicar las enseñanzas de la Torá, según la interpreta nuestra tradición, para construir nuestro propio Templo interior.

    Shabat Shalom

    Carlos Schellenberg

  • Parashat Terumá: mitzvot

    De acuerdo al Sefer HaJinuj

    1. Construir una morada para hacer residir allí el nombre del Eterno
    2. No sacar las telas del arón (arca) del mismo
    3. Mitzvot relativas a los lejem hapanim y levoná (panes de la proposición e incienso)
  • Parashat Ajarei Mot: mitzvot

    De acuerdo al Sefer HaJinuj

    1. Que los cohanim no ingresen en cualquier momento (a su antojo) al Mikdash, y que mucho menos lo hagan los no cohanim
    2. Servicio de Iom HaKipurim
    3. No degollar animales para korbanot fuera del perímetro establecido
    4. Cubrir la sangre del animal degollado
    5. No intimar físicamente con las personas prohibidas (familiares cercanos que entran dentro de la condición de incesto; mujer casada con otro hombre; mujer en período menstrual)
    6. No cohabitar con el padre
    7. No cohabitar con la madre
    8. No cohabitar con la esposa del padre
    9. No cohabitar con la hermana
    10. No cohabitar con la hija del hijo
    11. No cohabitar con la hija de la hija
    12. No cohabitar con la hija
    13. No cohabitar con la hermana hija de su padre y de la esposa del padre
    14. No cohabitar con la tía por parte de padre
    15. No cohabitar con la tía por parte de madre
    16. No cohabitar con el tío por parte de padre
    17. No cohabitar con la esposa del tío por parte de padre
    18. No cohabitar con la nuera
    19. No cohabitar con la esposa del hermano
    20. No cohabitar con una mujer y su hija (desposándose con una y luego con la otra, similar a las siguientes leyes)
    21. No cohabitar con una mujer y la hija de su hijo
    22. No cohabitar con una mujer y la hija de su hija
    23. No cohabitar con una mujer y su hermana
    24. No cohabitar con una mujer en su período menstrual
    25. No sacrificar un hijo al Molej (o cualquier otro ídolo)
    26. No cohabitar con hombre con hombre
    27. No cohabitar un hombre con un animal
    28. No cohabitar una mujer con un animal
  • Parshiot Vayakhel y Pekudé – Los espejos de cobre.

    ¿CÓMO FUE QUE DE LOS MÁS MUNDANO ANTE LOS OJOS DE MOSHÉ, ERA DE LO MÁS SAGRADO ANTE LOS OJOS DE DI-S?

    Gracias por permitirnos el placer de compartir con ustedes un mensaje de la .Torá.
    En este Shabat, Di-s mediante, se leen dos Parshiot: Vayakhel y Pekudé, concluyéndose así el libro de Shemot. Hace tres semanas, en Perashat Terumá Di-s indica la construcción de un Santuario. En Vayakhel se relata la realización de dichas instrucciones llevadas acabo con tal apego, que a veces hasta los teamim (símbolos de entonación) que se usaron en Terumá se repiten en Vayakhel. En Pekudé se relata cómo se llevó acabo la elaboración de las prendas de los Kohanim y otros aspectos que fueron ordenados en Perashat Tetzavé.
    Cuenta Perashat Vayakhel (38:8) que el Kior de cobre (La Palangana Lavatoria donde los Kohanim lavaban sus manos y pies santificándose) fue hecho de los espejos de cobre de las mujeres. El Midrash relata que Moshé guardaba cierta aversión a dichos espejos, ya que ellos fueron usados con el objeto de despertar el apetito sexual de los hombres. Di-s le aclara a Moshé: De entre los materiales donados para el Santuario, éstos son los más apreciados para Mí, ya que éstos en los momentos más difíciles de esclavitud mantuvieron la unión marital y familiar de los hogares yehudim, permitiendo así que el pueblo subsistiese y continuase fructificando y trayendo al mundo a los yehudim que habrían de ser salvados y recibir la Torá. Aquí vemos un punto importante: El punto de la vida humana que aparentemente podria ser el más obsceno y lascivo, es en realidad el más sublime, sagrado y espiritual, por supuesto, si se lleva a cabo conforme a las reglas y con pureza. El mensaje de este Midrash es que el deseo de las mujeres de estar bellas ante sus esposos, no es una vandidad, sino un interés Divino, pues el núcleo básico del judaísmo es la familia, y por ende la paz conyugal es vital.
    SUCESOS DE ESTA SEMANA:
    Este Shabat, BeEzrat Hashem, es "Shabat Mebarjín" (se bendice por el entrante mes de Nisán). Y además es Shabat Hajódesh (la última de las cuatro parshiot especiales que se leen: Shekalim, Zajor, Pará y Hajódesh), por lo que no dejen de asistir al knis
    Se lee la Haftará "Ko amar Hashem."
    Yemé Petirá de Jajamim (días en que fallecieron sabios en esta semana)
    El 20 de Adar (lunes), el prominente Posek (dictaminador de leyes) de nuestros tiempos, Rav Shlomo Zalmen Óyerbaj Zatza"l.
    El 21 de Adar (martes), Rav Elimélej Mileshansk, Baal Noam Elimélej Zatza"l.
    Que sus méritos nos protejan, amén

    Tuvia Krawchik (Kraviahu).
    Petaj Tikva
    Israel

  • Parashat Shelaj: resumen

    Resumen de la parashá Shelaj ("Envía…")

    Sidrá 37ª de la Torá; 4ª del sefer Bemidbar. Entre pesukim 13:1 y 15:41.

    Haftará en Iehoshúa 2:1-24.

    Perek 13: Ante la insistencia de Israel, y con la autorización de Hashem, Moshé envía doce representantes, uno por cada tribu, con la misión de explorar la Tierra Prometida. Los viajeros retornan tras cuarenta días de recorrido, trayendo con ellos higos, dátiles y racimos de uvas enormes. Cuando diez de los doce exploradores atestiguan que los moradores de Cnaan son de tamaño y fuerzas proporcionales a las frutas, y que ellos consideran como imposible la conquista de la Tierra, se esparce un ánimo de desesperación y descreimiento hacia H’. Mientras que Calev y Ieoshúa, los dos exploradores creyentes, intentan hacer recordar a las personas que si H’ está con ellos, nada hay para temer.

    Perek 14: Pero, el pueblo que es preferible morir allí mismo o retornar a Mitzraim, antes de continuar hacia la ruina total. Hashem montando en cólera se apresta para eliminarlos, pero ante los ruegos de Moshé no lo hace. Sin embargo, el castigo es terrible: ellos permanecerán todos los días que les restan de vida en el desierto, allí errarán durante cuarenta años. Un grupo de hebreos, desoye esta orden divina y emprenden la conquista de la Tierra, sin el concurso actual de H’. Son advertidos por Moshé, para que así no hagan, pero no lo oyen, y son rápidamente exterminados.

    Perek 15: Hashem alecciona acerca de las ofrendas que elevarán los israelitas cuando, a su tiempo, ingresen a la tierra.

    Se estipula la separación de la jala de la masa, para ser entregada como donativo a los sacerdotes.

    Se enuncian las leyes de las ofrendas relativas a los pecados cometidos sin intención previa, tanto los individuales como los comunitarios.

    Quien blasfemara en contra de Hashem sin arrepentirse, es separado del pueblo.

    Un hombre recogía leña en Shabbat, y es condenado a muerte.

    Finaliza la parashá con las leyes de los Tzitzit, que sirven como recuerdo de las mitzvot y de Ietziat Mitzraim.

    Lluvia de ideas

    1. Relacionar el suceso de los meraglim (exploradores) con la mitzvá de tzitzit
    2. ¿Cuál fue el pecado del Pueblo en relación a los meraglim?
    3. ¿Por qué los jóvenes de 20 años no perecerían en el desierto?
    4. ¿Por qué, podemos suponer, que H’ permitió que se enviaran los meraglim, si sería tan funesto?
    5. ¿Cómo nos ayudan los tzitzit para recordar todas las mitzvot?