Categoría: Tiempos

  • Januca y su influencia positiva para los gentiles

    El conocido Rebbe de Lubavitch, R. Menajem Mendel Scnheerson  ztzl”l, es famoso por muchos aspectos positivos, entre los cuales podemos señalar el de difundir con activa intensidad la existencia, validez y esencialidad del código noájico para los gentiles.
    De sus sabias palabras extraemos el siguiente mensaje referido a Januca y los gentiles:

    “Hay otro aspecto de fundamental importancia en relación al encendido público de las luces de la Menorá (de Januca, por parte de judíos), que es influencias positivamente a las personas no judías.
    El encendido de la Menorá “en la entrada del hogar, o fuera de casa” [1] afecta a todos los que están fuera, incluso a las personas no judías…
    Es por eso que, habiendo la oportunidad para el encendido de la Menorá , debiera hacerse en el más público y central lugar, que se usarían de esa forma para inspirar a las personas no judías a que observen el Código Noájida.
    Hay que destacar que ellos deben cumplir con estos mandamientos “porque Dios los ha mandado en la Torá”  [2].
    Así se suprime la rebelión en contra de Dios, que es el tema de las luces de Januca”.

    [1] Shabbat 21b. [2] Mishne Tora, Leyes de Reyes 8:11.

    Hisva’aduyos 5747, Vol. 2, p. 133.

    Queda claro que no se apela a "judaizar" a los gentiles, ni a que se confundan acerca de cual es el sendero de santidad que deben transitar.

    No es la propuesta disfrazar de judaico el espíritu gentil, sino motivarlo a encontrar su verdadera identidad, su propio legado sagrado, para que de esa manera se aparten las personas del error, de la rebelión, de las religiones, de las ideologías corruptas que deterioran el alma del individuo y de la sociedad.

    Cada uno de nosotros adquirimos por derecho un patrimonio espiritual, los judíos el judaísmo con sus particularidades, y los gentiles el noajismo con sus modos y esencias.
    Travestir esto, es actuar en contra de la Divina Voluntad.

    Así pues, la festividad JUDÍA de Januca tiene un mensaje positivo para las naciones, que es que hallen la senda a su propia virtud, a su espiritualidad, al noajismo; no por disfrazarse como judíos, no por usurpar lo que es patrimonio de Israel, pero sí aprovechando la luz que orienta que proviene del faro que guía a las naciones.

    Feliz fiesta de las luces.

  • Luz de Januca, luz del espíritu

    El espíritu de cada persona es “luz”.
    Los pecados (las acciones que desvían del camino de los mandamientos) van poniendo manchas de oscuridad encima de la “luz”.
    A más pecados, menor “luz” que resplandece en la vida de la persona.
    La “luz” sigue allí, pero no alumbra, parece que como si no existe.
    Pero, la “luz” está ahí, intocada, intocable.
    Es posible revertir la oscuridad, descorrer el velo que cubre la “luz”.
    Por medio de la “teshuvá”, el sincero y completo proceso de regreso al correcto camino de los mandamientos.
    Es el camino, la verdad, la vida: TESHUVÁ.
    Sin necesidad de milagros, ni de actos mágicos, ni de fe, ni de redentores, ni de sangre derramada, ni de sacrificios, ni de una vida de miseria, ni de remordimientos, ni de culpas constantes… el camino, la verdad, la vida: TESHUVÁ.
    Es el método sagrado que Dios ha dispuesto para Sus hijos, la senda del retorno al camino de los mandamientos.
    No está lejos de ti, no hay pecado no oscuridad que impida que limpies tu alma, para que dejes el vicio que te tiene esclavizado.
    Está dentro de ti, tú eres el amo de tu “luz”, y de la oscuridad que obstaculiza que te alumbre y de bendición.

    ¡Hagamos limpieza del alma, dejemos que nuestra “luz” brille!
    Encendamos cada día una nueva llama, para sumar “luz” a la “luz”.
    Despréndete de las cáscaras que rodean y aprisionan tu “luz”.
    Permite a tu alma alumbrar.
    Añade una buena y justa acción cada día.
    Sube en actitud positiva.
    Agrega claridad a tu mente y mesura a tus sentimientos.
    Permite a la luz abrirse paso hasta tu conciencia.
    Suma los diferentes colores del arcoíris a tus actos.
    Apaga el egoísmo y dale vida a tu vida.

  • Januca, un repaso

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    Halajot respectivas (extraídas del Kitzur Shuljan Aruj) con comentarios y complementos del autor

    Introducción (con complementos del autor):

    Durante la existencia del segundo Beit HaMikdash, los griegos dictaron medidas drásticas contra los judíos, con el propósito de destruir la Nación en su patria, por intermedio de la desaparición de su religión, prohibiéndoles consagrarse al estudio de la Torá y a la práctica de sus preceptos, particularmente los relativos al Brit milá y al cumplimiento del Shabbat.

    Los despojaron de sus bienes, violaron a sus hijas, obligaban a las vírgenes a mantener relaciones sexuales en su noche de bodas con jerarcas seléucidas en lugar de su marido, y penetraron en el Mikdash, profanando y manchando su santidad.

    Entonces H’  tuvo piedad de los judíos oprimidos: permitió al anciano Sumo Sacerdote Matitiahu, el Hasmoneo, en el año 3927 de la Creación, encender la antorcha de la revuelta que llevaría a sus hijos (los que más tarde recibirían el nombre de "macabeos" a luchar valientemente hasta derrotar a los griegos y salvar, así a los judíos de las manos del opresor pérfido.

     

    El reino de Yehuda fue restablecido nuevamente bajo el gobierno de uno de los sumo sacerdotes y fue independiente, y luego vasallo de Roma, más de doscientos años, hasta la destrucción del segundo Templo.

    Según algunos entendidos las obras de refacción del Mikdash posibilitaron su re-inauguración (Janucá), el día 25 de Kislev, fecha que coincide con la inauguración del Mishkán hecho por Moshé en la travesía por el desierto mil años antes de los macabeos.

    Cuenta la tradición que el vigésimo quinto día del mes de Kislev, los judíos, al entrar en el Templo después de su victoria, hallaron tan só1o una pequeña botella del aceite puro sellado con el sello del sumo sacerdote. Este aceite alcanzaba para un día, pero, cuando encendieron con él la Menorá (candelabro), bastó para ocho días, hasta que tuvieron tiempo para moler aceitunas y extraer de ellas el aceite puro que necesitaban y traerlo hasta el Mikdash.

    Otros dicen que los macabeos al ingresar al Mikdash y ver la Menorá profanada, clavaron ocho lanzas de los seléucidas que allí encontraron, y sobre ellas encendieron llamas, como para demostrar que los judíos vencieron, y el Mikdash había sido reconquistado.

    Por esta razón los hombres sabios de aquellos días decretaron que esos ocho días que comienzan el 25 de Kislev fueran señalados como días de regocijo y de alabanza.

    Cada noche, durante esos ocho días, se encienden, hacia el atardecer, en un lugar visible de la casa, lámparas destinadas a servir de testimonios del milagro.

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    Esos días son denominados Janucá (inauguración), para conmemorar la inauguración jubilosa del Templo recuperado de los enemigos que lo habían impurificado.

    En Jánuca todo judío debe narrar una vez más, mientras los celebra, los milagros hechos por y para nuestros antepasados. También debe distribuirse, en Jánuca, caridad generosamente, especialmente a aquellos que son pobres y están consagrados al estudio de la Torá.

     

    Halajot diversas:

    2. No se permite ayunar en Jánuca, pero está permitido ayunar y recitar endechas el día anterior y el día posterior.

    3. Esta permitido hacer toda clase de trabajos durante los ocho días de Jánuca, aunque es costumbre que las mujeres se abstengan de trabajar mientras esta encendida la lámpara de Jánuca.

    La razón es porque las mujeres fueron especialmente castigadas y ultrajadas en las épocas de la opresión Seléucida (ver Introducción).

    También, [y según una incorrecta interpretación del libro Apócrifo "Yehudit"],  porque una mujer fue heroína de la salvación ocurrida en aquellos tiempos. Según esta postura, en el libro apócrifo de los "Macabeos" o en el de "Yehudit", la heroína Yehudit hija de Matitiahu Jashmonai logró decapitar al jerarca que pretendía destruir al judaísmo, habiéndole dado productos lácteos tibios que lo adormilaron. Cuando los soldados vieron a su amo muerto huyeron, salvándose en aquella oportunidad los judíos. Por esta razón también es que algunos estilan comer manjares lácteos en Jánuca. [Sin embargo, una somera lectura del apócrifo denominado como la heroína nos permite percatarnos de la incongruencia de esta presunción. Tiempos diferentes, opresores distintos, y peor aun, Yehudit (que no se menciona en ningún lugar de los "Macabeos", no es hija de Matitiahu, ni siquiera de la tribu de Leví…es uno de los mitos que se aferran en la creencia popular y que mezclan historias por desconocimiento o falta de estudio…]

    Halajot de las luminarias:

    4. Todo aceite es apto para la luz de Jánuca, aunque el exquisito cumplidor de Mitzvot debe preferir el aceite de oliva, el cual fue milagrosamente reproducido para encender la Menorá del Mikdash. Si no es posible obtenerlo, puede seleccionarse otro aceite que de una llama clara y amplia, o pueden usarse velas de cera, ya que su luz es también clara. Sean velas o mechas remojadas en aceite deben distinguirse una luminaria de la otra, que no se vean como una antorcha.

    Las velas no pueden ser de santería o idolatría.

    Todas las mechas son kesherot, y pueden reutilizarse hasta que ya no sean más útiles.

    5. Debe hacerse un esfuerzo para procurarse un candelabro de metal hermoso, y, si es posible, uno de plata, a fin de que el precepto pueda cumplirse en la forma más bella. Por la misma razón los candelabros que por el hollín se estropean fácilmente son inadecuados.

    6. Es costumbre, y de exquisitos, que cada cual encienda sus luces. En la primera noche se enciende una vela; en la segunda noche, dos; y, así, cada noche se agrega una mas, hasta la octava, cuando se encienden las ocho velas. Hay que cuidar que cada persona encienda sus luces apartado lo suficiente de los otros como para distinguir el número exacto de luces que están encendidas. Y en el caso que se utilice iluminación por velas (o aceite y no eléctrica) de forma regular, las luces de Jánuca deben ser encendidas en un lugar que no sea frecuente encender allí velas.

    7. La mitzvá de las luces de Jánuca indica que deben encenderse en la entrada de la casa que da al espacio público, para que sirva como testimonio y difusión del milagro, y así se estilaba hacer en épocas del Talmud. Pero cuando se reside en poblados con habitantes no judíos se enciende dentro de las casas. Pero, si se posee ventana al espacio público, es correcto encender las luces en ella. Y si no, frente a la puerta de ingreso. Y es adecuado ubicar el candelabro en el primer tefaj a la izquierda de la puerta, para que quede la mitzvá de mezuzá a la derecha y la de Jánuca a la izquierda, y se encuentre la persona rodeada de miztvot.

    8. Es adecuado ubicar las luces sobre 3 tefajim del suelo (nivel de calle) y por debajo de 10 tefajim. Pero si está por sobre 10, no hay problemas. Pero, de ningún modo puede exceder los 20 tefajim de altura por sobre el nivel de la calle, pues nadie se percataría de las luces allí encendidas.

    Si está entre los 10 y los 20 tefajim puede poner la persona las luces sobre la ventana. Pero, de exceder el límite superior, es mejor que la ponga frente a la puerta de entrada.

    9. Las luces deben colocarse a un mismo nivel y en fila; ninguna debe ser mas alta que la otra; y debe haber suficiente espacio entre las velas, de tal manera que una llama no se mezcle con la otra y no parezca una antorcha. También debe haber suficiente espacio entre las velas de cera, de tal manera que una no caliente a la otra, arruinando su aspecto al derretir la cera.

    En caso de utilizar un recipiente conteniendo aceite del cual salen varias mechas, el mismo debe estar tapado, para que no parezca que es una antorcha.

    Una vela que se pueda encender por los dos extremos, que sólo sea encendido uno de ellos, pues no se distinguiría con claridad cuantas luces arden.

    10. EI momento para encender la lampara de Jánuca es inmediatamente que las primeras estrellas se tornan visibles. Esta prohibido hacer nada, ni siquiera estudiar la Torá, antes de encender la lampara de Jánuca. Pero la oración Maariv (del anochecer) debe ser recitada antes de encenderla. Las velas para la lampara de Jánuca deben ser lo suficientemente largas corno para permanecer encendidas durante por la menos media hora, Al encender las velas, debemos congregar a toda la familia, como se hizo para difundir la noticia del milagro. Si hemos dejado de encender la lámpara inmediatamente después de la aparición de las estrellas, podemos hacerlo luego y decir las bendiciones siempre que la familia esté despierta, pero, si los componentes ya se han recogido y el milagro no puede "publicarse", debemos encender la lámpara de Jánuca sin decir las bendiciones.

    En caso de saber que por la noche no podrá de ninguna manera encender las luces, debe hacerlo antes de caer la noche, cuidando que las luces permanezcan encendidas al menos media hora después de la salida de las estrellas. De no hacer así, la mitzvá no fue cumplida.

    11. El orden para encender la lampara de Jánuca es el siguiente: en la primera noche, la vela a ser encendida es colocada en el extremo derecho de la lámpara de Jánuca; y, en cada noche sucesiva, se agrega una hacia la izquierda. Las nuevas velas añadidas deben ser prendidas en primer término, inmediatamente después de pronunciarse las bendiciones; luego se continúa el encendido del resto de las velas hacia la derecha.

    12. En la primera noche, el que enciende la lampara de Jánuca recita tres bendiciones: Sheasa nisim (que hizo milagros); Vetsivanu lehadlik ner shel Jánuca (que nos ha ordenado encender la lampara de Jánuca), y Sehejeianu (que nos ha mantenido vivos). En las noches restantes no se reza la bendición Shehejianu. Inmediatamente después de pronunciar las bendiciones se enciende la vela que ha sido añadida esa noche, y, al encender el resto de las velas, se recita Hanerot Halalu (estas velas).

    El converso dice shashá nisim leIsrael (el que hizo milagros para Israel), pero si dijo "para nuestros padres" está bien. El Onán (deudo que aún no ha sepultado a su familiar cercano difunto), si tiene quien encienda por él, es preferible que así sea hecho, sino las enciende él pero sin berajá.

    13. Al momento de encender las luces, las condiciones de ubicación, altura, cantidad de combustible, viento que pueda apagar las luces, etc. deben ser las correctas, porque en caso contrario no se cumple la mitzvá. Y debe encender como corresponde, pero sin bendecir. En caso de encendido correcto, y que alguna de las luces se haya apagado por casualidad, entonces se considera cumplida la mitzvá, aunque no haya transcurrido el tiempo mínimo exigido. Y se intenta ser exigente en no encender de una luminaria a la otra, sino utilizando el shamash u otra vela que no sea del candelabro.

    14. Esta prohibido hacer uso alguno de la luz arrojada por las velas de Jánuca, durante la media hora que las velas deben estar encendidas para cumplir la Ley. Por eso es costumbre colocar el shamash (la vela servil con la que se enciende la lampara) cerca de las luces de Jánuca, de modo que, en casa de que utilicemos la luz para cualquier fin, podamos hacerlo con la llama del shamash. El shamash debe ser colocado ligeramente mas arriba que las otras velas, a fin de que resulte obvio que no es ninguna de las velas requeridas para Jánuca. Si utilizamos luz eléctrica no es imprescindible el uso del shamash o que permanezca encendido. También éste puede ser reutilizado cuantas veces se quiera y se pueda.

    15. En el Beit HaKneset se enciende luminarias con berajá, para promulgar el milagro, Se ubican en el muro sur. Se encienden entre Minjá y Arvit. Es obligatorio volver a encender en el hogar. El deudo en su período de duelo no enciende en la sinagoga la primera noche, pues hay que pronunciar la berajá de Shehejeianu, y no puede pronunciar esto en público. Pero sí lo hace en el hogar.

    16. Las mujeres deben observar, también, el precepto de encender la lampara de Jánuca, porque ellas, también, fueron beneficiadas por los milagros de Jánuca. Una mujer puede encender la lámpara de Jánuca, eximiendo con ello a toda la familia, Aun los niños, siempre que tengan suficiente edad para ser enseñados e instruidos, deben aprender a encender la lampara de Jánuca. El ciego puede participar pagando una moneda a alguien que la encienda por él, en caso de que sea casado, su esposa enciende por él, y si no tiene esposa, ni consigue quien lo ayude, se debe auxiliar de alguna otra manera (y no bendice).

    17. En vísperas de Shabbat, la lámpara de Jánuca debe ser encendida antes de las velas sabáticas, en el horario correcto y habiendo sido rezada la tefilá de Minjá antes. Es necesario que las velas de Jánuca sean la suficientemente largas como para mantenerse encendidas durante, par la menos, treinta minutos después de la aparición de las estrellas, ya que, de otra manera, las bendiciones pronunciadas sobre ellas carecerían de validez.

    Y si las colocó junto a la puerta, debe cerciorarse que nada apague las luces con la apertura y cierre de la puerta.

    18. En la noche del sábado, la lámpara de Jánuca debe ser encendida luego del cumplimiento de la ceremonia de havdala. En la sinagoga es encendida antes de que se recite Veiten leja (H’ te dará).

    19. Aquel que no se encuentra en su hogar, y está en ciudad ajena, pero sabe que su mujer enciende, él prende pero sin berajá. Y es oportuno si oye de alguien las bendiciones antes, y se concentra en las misma y contesta Amén. Y si su esposa no enciende, o no tiene, prende con berajot o participa económicamente con alguno en la compra del aceite o la mecha, para ser parte de la mitzvá. Pero es preferible que cada cual encienda lo propio. Y el que está en su ciudad, debe volver al hogar para cumplir la mitzvá.

    20. El aceite y las mechas sobrantes luego de la fiesta deben ser incineradas, para no beneficiarse de ellas. Pero si puso la condición antes de la fiesta de que haría uso de las misma, las puede usar.

    Halajot de Tefilá y lectura de Torá:

    21. Durante los ocho días de Jánuca incluimos Al hanisim (por los milagros) en Shemone esre (oración silenciosa) o en las gracias después de las comidas (Ver anexo más arriba). Si no la dijo y recordó antes de pronunciar H’ de la berajá siguiente, regresa y dice "Al hanisim". Si recuerda luego del H’, continúa y no la dice.

    22. Durante los ocho días de Jánuca, recitamos el Halel entero. No decimos Tajanun (petición de gracias), ni Erej Hapaim, ni Lamenatseaj (para el principal músico), ni Tsidkatja tsedek (Tu justicia) durante Jánuca. (Sobre Halel en casa del doliente, consultar a un rabino).

    23. Cada uno de los días de Jánuca convocamos a tres varones adultos para decir las bendiciones sobre la lectura de la porción de la Torá en la que se recuerdan los sacrificios traídos por la nesiim (príncipes), contenidos en la Sidra (porción semanal) "Naso" (Bemidbar 7), como recuerdo de la inauguración hecha por Moshé del Mishkán el 25 de Kislev.

    24. En Shabbat Jánuca se extraen dos sifrei Torá, en el primero se lee siete partes de la parashá correspondiente, en el segundo el maftir del día, y se lee de Haftará "Roni Vesimji", y si hay un segundo Shabbat dentro de Jánuca se lee como haftará las luminarias de Shlomó.

    Algunas costumbres

    Se acostumbra regalar a los niños en las noches de Jánuca (algunos dicen que en la quinta noche) algún dinero, o presente. Seguramente esta costumbre surgió en la Europa moderna, como contrapartida judía a los regalos navideños que los niños cristianos reciben en su festividad. Puede que sea también una manera, similar al juego de la escondida con el Afikomán en Pesaj, de atraer la atención de los más jóvenes a la belleza de Jánuca.

    Se estila jugar con la perinola, llamada Sebibón. Las razones pueden ser varias, algunos dicen que es para llamar la atención de los niños; otros indican que es un método para que los judíos no se dediquen a perder el tiempo jugando a las cartas mientras las luces de Jánuca se hallan encendidas. Algunos más consideran que el Sebibón puede ser tomado como símbolo de las variaciones que tiene la vida, de cómo los que pueden ir perdiendo, al final venzan, etc. Como sea, es una costumbra sin importancia fundamental.

    Los alimentos fritos, en especial la Leviva o Latke o Sufgania o Tortilla de papa con cebolla, o buñuelos o "Bolas de Fraile", son costumbre en las noches de Jánuca. La razón: para recordar el milagro ocurrido con el aceite.

    (Más detalles o si coincide Shabbat, Jánuca y Rosh Jodesh Tevet preguntar a un rabino).

    Valores:

    Tefaj: 8 centímetros o 10 centímetros. Para saber lo indicado para su Comunidad, consulte a su rabino.

    Tefilá que se anexa en la Amidá y en el Birkat HaMazón:

    En los días de Matitiahu, hijo de Iojanán el Sumo Sacerdote, el Jashmonai y sus hijos, cuando el malvado reinado helénico se levantó contra Tu pueblo Israel para hacerles olvidar Tu Torá y violar los decretos de Tu voluntad. Pero Tú, en Tus abundantes misericordias, Te erigiste junto a ellos en su momento de aflicción. Libraste sus luchas, defendiste sus derechos y vengaste el mal que se les había infligido. Entregaste a poderosos en manos de débiles, a numerosos en manos de pocos, a impuros en manos de puros, a malvados en manos de justos y a pecadores deliberados en manos de aquellos dedicados a Tu Torá. Y para Ti hiciste un nombre grande y santo en Tu mundo, y para Tu pueblo Israel efectuaste una inmensa salvación y redención hasta este día. Luego Tus hijos entraron al santuario de Tu Casa, limpiaron Tu Templo, purificaron Tu Santuario, encendieron luces en Tus sagrados atrios, y fijaron estos ocho días de Jánuca para agradecer y alabar Tu gran Nombre.

  • Parashat Miketz 5771

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    Shabbat Kislev 27, 5771 – 4/12/2010

    PARASHÁ: MIKETZ

    Parashá: Bereshit / Génesis 41:1 – 44:17

    Haftará: Melajim alef / Reyes I 3:15 – 4:1

    Se añaden las lecturas de Janucá

     

    Algunos conceptos, preceptos o valores de la parashá

    1. Disfrutar el presente sin dejar de prever el futuro.

    2. Confiar en Dios pero no depender de milagros.

    3. Reconocer las virtudes del prójimo.

    4. El arrepentimiento es una herramienta poderosa.

    5. Oír consejos de sabios.

    6. Probar alternativas para solucionar dificultades.

    7. La honestidad provee de más éxitos que el engaño.

    8. Un valor esencial: la Gratitud.

    9. Es bueno desarrollar el pensamiento positivo acompañado por la acción asertiva.

     

    "Tú estarás a cargo de mi casa, y todo mi pueblo será gobernado bajo tus órdenes. Solamente en el trono seré yo superior a ti." (Bereshit / Génesis 41:40)

    ¿Cómo pudo Faraón confiar en el ex convicto Iosef?

    ¿Cómo no dudo antes de convertir a un esclavo extranjero en el hombre más poderoso del imperio?

    La respuesta está en la actitud positiva de Iosef.

    Él no se atribuyó la corrección de la interpretación del sueño de Faraón, sino que la endilgó totalmente al Todopoderoso, demostrando así íntegra honestidad y dignidad.

    Faraón extrapoló esa noble actitud hacia el resto de las áreas de la vida de Iosef y entonces se percató de que frente a él estaba un hombre notable: humilde, inteligente y especialmente auténtico.

    Una actitud auténtica y positiva es una llave poderosa para abrir las puertas de la confianza y de la prosperidad (material y espiritual).

     

    Enseñanza para comentar y pensar: JANUCÁ EN EL VALLE DE FORGE

    Israel Salomón tenía frío, pero su mente no estaba concentrada en el crudo invierno del Valle de Forge, ni siquiera en la batalla en que habría de luchar al día siguiente. Todo su ser estaba enfocado en encender las velas de Janucá sin llamar la atención de nadie.

    "Es posible que éste sea mi último Janucá" pensó mientras encendía las velas. En ese instante sólo pudo murmurar: "Gracias Dios, ¡Gracias por todo!" mientras recitaba las bendiciones bajo el claro y silencioso cielo de Pennsylvania.

    De pronto, algo lo trajo a la realidad. Había una persona parada a su lado.

    "¿Qué es esto? ¿Qué estás haciendo? ¿Eres un espía?" Quien le gritaba no era sino el Comandante General del Ejército Revolucionario, el General George Washington.

    "No, no general", murmuró. "¡Dios no lo permita! Soy un judío observante. Creo en Dios y éste es uno de nuestros preceptos. No soy un espía mi general."

    "¿Qué tipo de precepto es ese?" preguntó el general.

    "Hace aproximadamente 2000 años, nosotros, los judíos, luchamos una guerra muy parecida a ésta" dijo Salomón, sintiéndose inspirado. El general lo miraba profundamente a los ojos.

    El soldado judío se irguió y le devolvió la mirada. "General, los judíos ganaron esa guerra por que luchaban por la verdad. Luchaban por la libertad. Eran menos en número, muchos menos que nosotros ahora, en una proporción de 1 a 100, pero ganaron porque creían en Dios y Él los ayudó"

    "¡Mañana triunfará también usted, señor General!", agregó,

    ¡Dios nos ayudará de la misma forma en que los ayudó en ese momento!"

    El General estaba en silencio, lo miraba y examinaba al soldado incrédulamente. Luego de un instante dijo: "Tú eres judío. ¡Eres de la nación de los profetas! ¡Tomaré tus palabras como si hubieran sido pronunciadas por Dios mismo!". El General estrechó la mano de Salomón, lo saludó cálidamente y continuó con su recorrido.

    Lo que sucedió al día siguiente, es historia. Las fuerzas del General Washington vencieron a las fuerzas británicas, lo que resultó ser el comienzo de la victoria y finalmente la independencia de los Estados Unidos de Norteamérica.

    Lo que no es tan conocido es que Israel Salomón sobrevivió a la guerra y retornó a su hogar en Boston. Una noche de Janucá, aproximadamente dos años después de la batalla del Valle de Forge, Salomón se encontraba cenando junto a su familia mientras las velas de Janucá estaban encendidas, cuando escuchó un golpe en la puerta. Se levantó, la abrió y se quedó petrificado al ver que allí estaba un grupo de diez oficiales del ejército junto al primer presidente de los Estados Unidos, el General George Washington.

    Los hizo pasar y el presidente le dijo: "estamos aquí para traerte un presente". Uno de los oficiales dio un paso el frente y sacó de su bolsillo un pequeño estuche de terciopelo. El señor Salomón no salía de su sorpresa.

    Tomó lentamente la cajita, la abrió y encontró allí una medalla de oro. Al tenerla en sus manos vio que grabada sobre ella estaba la imagen del candelabro de Janucá junto a las palabras, "Con admiración George Washington"

    "Señor Salomón, usted no sabe lo que hizo en el Valle de Forge" dijo el presidente, "Yo no podía dormir esa noche pues creía que no teníamos posibilidades de ganar la batalla. Carecíamos de municiones suficientes, teníamos un reducido número de soldados y la comida era insuficiente. Cuando vi a los muchachos durmiendo a la intemperie con el frío intenso azotándolos, pensé en rendirme. Pero sus luminarias y su mensaje inspirador me ayudaron a ver todo distinto. Señor Salomón, gracias a usted y a sus velas, estamos hoy parados aquí como hombres libres".

    De acuerdo a la historia, la medalla que le fue entregada a Israel Salomón aún existe como testimonio del mensaje esperanzador de Janucá.

     

    Preguntas para reflexionar

    1. ¿De qué forma demuestras tu agradecimiento?

    2. ¿Sabes inspirar confianza y dar ánimo a personas que se encuentran atravesando situaciones difíciles?

    3. ¿Dejas todo en manos de Dios o te asocias a Él en la consecución de tus metas?

    ¡Les deseamos Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco

    Textos originales de Yehuda Ribco y otros que son seleccionados de:

    1. "Un principio sin final", del Rabino Aarón Ribco

    2. “Aromas del Paraíso”, del Moré Yehuda Ribco

    Imágenes sin copyright tomadas de diversas fuentes.

     

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  • SOBRE MORAL, DERECHO DE OPINION Y DISFRACES.

    Carta abierta al presidente español José Luis Zapatero.

    En 1492, los judíos fueron expulsados de España. Fue esta una de las mas “justas y morales” decisiones de los españoles para con el pueblo judío que tuvo que abandonar el país por la fuerza bruta, dejando tras suyo todos sus bienes materiales. El judío no solo fue expulsado de España, humillado y atacado, sino también robado por los españoles. Quien sabe que español vive en la casa de que antepasado Mio y cual de ellos se quedó con las propiedades de algún otro de mis antepasados.

    ……y a pesar de ello, nosotros no odiamos a los españoles.

    Paralelamente al período recordado, España creó una de las instituciones mas “morales” de la historia. Institución que perseguía la justicia y la verdad.

    Institución que su nombre quedó grabado en el recuerdo de la humanidad como ejemplo de valentía, osadía y lucha por la verdad y la libertad de expresión y de culto. “La Inquisición”.

    Estos paladines de la justicia y la moral, apresaron, torturaron y mataron a miles de personas. A los judíos nos quemaron vivos y nos persiguieron por el mero hecho de ser judíos. Este es aparentemente uno de los pecados que la moral española de aquella época no pudo tolerar…. y la actual?

    …….y a pesar que mi pueblo nunca creó tan dignas instituciones, a pesar de las matanzas y el abuso, de las torturas y el odio, nosotros no odiamos a los españoles. A pesar del grito ahogado de nuestros antepasados en las hogueras, nosotros no juzgamos hoy la moral de España.

    España consideró que todavía no había dado su última palabra en cuestiones humanas. Una nación tan noble y con tantos valores éticos y morales debía influenciar en el mundo. Llegaron a América, es mas, la “descubrieron”, ya que antes de la llegada de los españoles nadie, pero nadie, ni siquiera los propios habitantes de América sabían que existían……y para controlar tan gran descubrimiento en base a la moral española, tan noble, tan gallarda, asesinaron a centenas de miles de personas, uno de los genocidios mas grandes de la historia humana.

    Genocidio? Español? No puede ser, eso no se apega a los valores éticos españoles. De paso, ya que de tan alta moral hablamos, los españoles robaron toneladas de oro, plata y demás riquezas a los “descubiertos” por ellos. A aquellos que no sabían que existían antes de la llegada de los españoles, pero que sin lugar a dudas dejaron de existir luego de su llegada. De robo ya hablamos? O es la primera vez? Y de destrucción de culturas?  Dejemos esto punto para otro día.

    ………y a pesar de ello, nosotros, los hijos del pueblo Hebreo, no juzgamos hoy la moral de los españoles, no investigamos la fuente de su riqueza. Nosotros no odiamos a los españoles.

    Puede que toda esta reseña histórica sea lejana. Tan lejana que diran algunos que no debería tomarse en cuenta. Yo soy hijo del pueblo Hebreo, tengo 5700 años y recuerdo, recuerdo. Recuerdo inclusive la historia mas reciente. Por ejemplo la de una época conocida como “Franquista”, en la cual la moral española se “hizo amiga” del nazismo alemán.

    Sobre las consecuencias de tanta moralidad y justicia ya no debo hablar, no se requiere aquí la memoria de 5700 años, para recordar que durante la segunda guerra mundial fueron asesinados por los nazis seis millones de personas de mi pueblo, salvo que como otras personas que usan kafia, también usted señor Zapatero pretenda desmentirlo.

    Y nació el Estado de Israel. En 1948. Luego de 1700 años sin patria, perseguidos, encerrados en ghettos, creamos un estado independiente. España, luego de haber sido tan beneplácito con el pueblo judío, tan moral, tan justa, tan no racista, decidió consecuentemente no reconocer al joven estado.

    Lo hizo solamente hace aproximadamente 20 años atrás. No hay que decir. España fue siempre consecuente. Moralmente consecuente. Fue sabia, actuó siempre sabiendo.

    ………y nosotros, a pesar de ello, no odiamos a los españoles. Nunca les exigimos nada.

    …..y cuando nuestros vecinos nos agredían y nos mataban, no les exigimos a los españoles que opinen o nos defiendan y a pesar de ello nunca nos defendieron, siempre opinaron. Cuando nos minaban los caminos y atacaban nuestros buses y nos bombardeaban las ciudades y nos obligaron a la guerra. Nunca exigimos nada, pero los españoles opinaban, siempre sabiendo, siempre en base a tan profunda moral basada en una historia tan pacífica y humanista.

    Cuando hombres bombas explotaban en nuestros restaurantes y centros comerciales asesinando hombres y mujeres, ancianos y niños, la moral española brillaba por su ausencia. Cuando reaccionábamos, resaltaba opinando, los medios de comunicación españoles, tan objetivos, tan equilibrados, tan sabios, tan llenos de moral y justicia……. tan inteligentes, con un manejo objetivo envidiable de la información. Claro que por lo general en contra nuestra, ya que de acuerdo al hábito histórico español, la justicia esta siempre del lado opuesto a los judíos y no es esto por racismo o odio histórico religioso o costumbre o “inquisionismo” o cualquier cosa que la moral histórica española decida. Nosotros simplemente les molestamos, nunca entendí porque.

    ……..y a pesar de esto, nosotros nos conmovíamos cuando los españoles sufrían ataques terroristas, nos sentíamos cerca de las víctimas, de sus familias. Identificados con su dolor y su sufrimiento y no, no odiamos a los españoles.

    ………y cuando miles de proyectiles caen sobre las ciudades de Israel y tenemos muertos y heridos……y cuando nos raptan soldados y nos asesinan por doquier…………..y mientras nos atacan en sinagogas y vejan nuestros cementerios y mientras desarrollan teorías satánicas sobre los judíos deshumanizándolos, nosotros no debemos responder, debemos “poner la otra mejilla”, debemos dejarnos matar, como en la historia, la recuerda señor Zapatero, aquella en la que España nunca estuvo involucrada, lo cual le da todo el derecho moral de juzgarnos y disfrazarse. Póngase una Kafia señor Zapatero, nunca se ponga una kipá, nuestros muertos no cuentan, como en la hoguera inquisitoria, póngase una kafia y de acuerdo a la gran trayectoria moral española, deje que los pobres marroquíes musulmanes que tratan de llegar a España se sigan ahogando en el océano, recuerda señor Zapatero, son musulmanes y usan kafia, no se siente identificado con ellos y con su sufrimiento?. Le queda bien la Kafia, recuerde los atentados en los trenes españoles, no se quite la kafia. Quédese con ella y háblenos de moral, de justicia, de verdad y de humanismo. Sea consecuente señor Zapatero, no olvide al hacerlo el legado español. No olvide nada ya que nosotros no olvidamos, no olvidamos la expulsión de España, no olvidamos la inquisición, no olvidamos las persecuciones, ni la acción española en el “nuevo mundo”, no olvidamos los asesinatos ni los robos, no olvidamos, no olvidamos la “oposición española al nazismo”, no olvidamos como nunca hablaron de moral mientras nos asesinaban y nos agredían. Quédese con la kafia señor Zapatero, es usted consecuente con la tradición, háblenos de moral, de proporciones, porque España tiene todo el derecho de opinar sobre moral proporciones, justicia y humanismo.

    Hable señor Zapatero, hable mientras nos matan, mientras nos raptan, mientras nos bombardean. Es usted un digno y noble hijo de la consecuencia histórica española. Le queda bien la kafia, alíese a la gran moral fundamentalista islámica, tan llena de amor y de justicia con tantos valores universales de respeto, de libertad de opinión, de tolerancia a lo distinto, de justicia divina y moral.

    De moral ya hablamos?

    …….y mientras nos hable, recuerde, a pesar de todo, nosotros no odiamos a los españoles, es mas, los respetamos, leemos sus libros, escuchamos su música, hablamos con ellos, visitamos España, visitamos sus museos, apreciamos sus avances. No, no odiamos a los españoles, ni a los alemanes, ni a los árabes, nosotros solo queremos vivir en paz, pero aquellos que le prestaron la kafia, los del 11 de septiembre, los de los atentados en Madrid y en Londres, los que educan al odio y a la guerra, a la mentira y la barbarie no nos dejan.

    Ieoshua Levi

    Israel

    Si Usted lo leyo y esta de acuerdo,
    por favor envielo a su lista de correos

  • Parasha Bereshit 5764

    Comentario de la Parashá – Bereshit :
    ¿Por qué leemos Bereshit después de Sucot?

    (Esta semana corresponde leer la parashá llamada Bereshit ("En el comienzo") que es la primera del primer tomo de la Torá, el sefer Bereshit , conocido en español como "Génesis").

    Lo que no era kosher en el Edén
    El Todopoderoso creó el Universo, al que consideró "muy bueno".
    Y en un lugar de este universo, fue puesta a morar la primer pareja humana, Adam con su esposa Javá.
    En aquellos primeros tiempos, cuando la existencia aún transcurría en el Edén, ellos recibieron tan sólo un mandamiento que les ordenaba abstenerse de algo (a diferencia de nosotros, los judíos que tenemos 365 mandamientos de abstención, en tanto que los gentiles cuentan con 7).
    Para ellos Dios había sentenciado que era No-Kosher el fruto del Árbol del Conocimiento, del Bien y del Mal.
    Todo el resto de las plantas comestibles, eran aptas para ser comidas.

    Lo que ocurrió
    Siendo ingenuos, podemos suponer que la pareja humana no debiera haber tenido inconvenientes en acatar el mandato de Dios, y que con agilidad se apartarían de transgredir aquel único mandamiento, tan fácil y simple de ser cumplido.

    Pero, tristemente conocemos que no fue así.
    Bien pronto mujer y hombre desoyeron el mandato de Dios.
    Empleando con fineza su humano razonamiento (es decir, inventando el arte de las excusas), encontraron el modo de hacer a sus ojos permitido aquello que Dios había dictaminado como prohibido.
    Y entonces, ni lentos ni perezosos, comieron del fruto del Árbol del cual no debían comer.

    ¡Qué catástrofe!
    Un mandamiento de abstenerse.
    Un pequeñito y escuálido mandamiento.
    Algo tan sencillo que hasta cuesta más esfuerzo incumplirlo que cumplirlo.
    Pero, el corazón humano (falto del entrenamiento adecuado) ni siquiera pudo sostenerse en esa minúscula prueba de vida.

    El único camino de retorno a lo que es bueno
    El Todopoderoso en Su Majestad y Justicia, bien podría haber decretado la extinción de la única pareja humana, y así haber terminado prontamente con el proyecto de humanidad.
    Pues, ¿cómo esperar algo provechoso de una especie que ni siquiera puede cumplir un único mandamiento?
    Pero, Dios es Justo Y Misericordioso.
    Él nos creó, y nos conoce mejor que nosotros mismos jamás lo haremos.
    Sabe de nuestra debilidad, de nuestra fragilidad, de nuestras flacas voluntades.
    Por lo cual, Él nos ha acercado el remedio para los pecados y errores.
    Se llama:
    teshuvá = arrepentimiento sincero.

    ¿Dónde lo vemos?
    Pues, prestemos atención al texto, y veamos qué es lo que Dios indica al hombre tras su extravío:

    "El Eterno Elokim llamó al hombre y le preguntó:
    -¿Dónde estás tú?
    "
    (Bereshit / Génesis 3:9)

    El camino del retorno pasa por dentro nuestro
    ¿Qué le está preguntando Dios?
    Más bien, ¿qué le está enseñando con su pregunta?
    Le dice: "¿Dónde estás tú?".
    Que se puede entender como:

    Reflexiona, sondea tu corazón, inspecciona tus pensamientos… ¿dónde estás ahora que te has apartado de Mi Camino?
    Medita con sinceridad… ¿por qué lo has hecho?
    Pues, si no conoces qué te movió a cometer tu acto… ¿cómo estarás prevenido para no reiterarlo luego?
    Y, ahora que sabes que tu acción ha sido perjudicial… ¿qué crees que debes hacer para repararla?
    Acaso… ¿se la puede reparar?
    Porque, si se puede… ¿dónde estás tú que no has hecho nada para reparar el daño?
    Y si nada se puede hacer… ¿dónde estás tú para hacerte responsable ante quien corresponde por tus actos?
    ¿Dónde estás tú, ahora que por tus acciones erróneas te has puesto un antifaz que te hace perder sinceridad, realidad, identidad?
    Tú, ¿dónde estás ahora?

    ¿Aieka?
    Dios le pregunta a cada persona, lo mismo que le preguntara a nuestro primer antepasado:
    "¿Aieka?" = "¿Dónde estás tú?".
    Y debemos tener en cuenta un dato básico,
    Aieka, en hebreo, se escribe con las mismas letras que Eijá -¡cómo!-.
    Eijá es la voz empleada como grito de angustia y desesperación, de duda oscura y perplejidad.
    Así pues, aquel que no emprende el camino de responder al Aieka, está en el camino del Eijá.

    Al comenzar el año…
    No es para nada casual que esta parashá sea leída inmediatamente después de que Dios ha sellado y confirmado la sentencia anual para la persona. Ya que el juicio anual de Dios sobre cada una de Sus criaturas, comienza en Rosh HaShaná, se proclama sentencia en Iom Kippur, y Dios confirma o revoca el veredicto recién al finalizar Sucot.
    Para promover el arrepentimiento y conseguir el perdón del Eterno y del prójimo, se han implementado numerosos procedimientos, hay variadas ceremonias, acciones, plegarias, estudios, etc., que se van sucediendo a lo largo de muchos días (a partir del comienzo del mes de Elul, realmente, llegándose casi a lo 50 días de dedicarse a la reflexión y el arrepentimiento sincero).
    Siendo así, es de suponer que la persona ha comenzado el año como nuevo, habiéndose descargado de la mayor cantidad posible de pecados, y con la plena intención de andar por el camino del Bien.
    Sin embargo, como Adam y Javá no pudieron pasar la prueba de hacerse cargo de un mandamiento de abstención, ¿nosotros no estamos en mayores dificultades al tener 365 mandamientos para abstenernos?
    Así pues, leemos acerca del fracaso de Javá y Adam.
    Y leemos acerca del arrepentimiento.
    Así quizás algún día podremos cortar el círculo vicioso de creernos más inteligentes que Dios…

    ¡Les deseo Shabbat Shalom UMevoraj!

    Moré Yehuda Ribco


    Notas:

    Otras interpretaciones de este pasaje de la Torá, y más estudios los hallan HACIENDO CLIC AQUÍ y AQUÍ.

    Relato

    El temeroso ratoncito un día rezó:
    ‘Oh Dios, Tú me conoces, y sabes mi terror.
    Cada día es una penuria tras de otra, y nada puedo hacer… ¿cómo hacerlo, si no soy más que un miserable y débil ratoncito?
    Te pido, Oh Dios, que me hagas gato, y así podré enfrentar la vida con astucia y poder.
    Oh Dios, sabes que nunca nada Te he pedido, pero es mi vida un infierno y no encuentro otra salida más que molestarte un poco para que me hagas este favor.’

    Y Dios, en una de esas acciones misteriosas, convirtió al ratoncito en un grande y musculoso gato.

    Pasados dos días, el ratoncito venido a gato, rezó:
    ‘Oh Dios, Tú me conoces, y sabes mi terror.
    Cada día es una penuria tras de otra, y nada puedo hacer… ¿cómo hacerlo, si no soy más que un miserable y débil gato?
    Te pido, Oh Dios, que me hagas perro, y así podré enfrentar la vida con astucia y poder.
    Oh Dios, sabes que antes he pedido de Ti tan sólo un favor, pero es mi vida un infierno y no encuentro otra salida más que molestarte un poco para que me ayudes nuevamente.’

    Y Dios, en uno de Sus actos misteriosos, reconvirtió al gato en el ratoncito escuálido que solía ser.
    Además, pegado al espejo en la habitación del ratoncito dejó una esquela:
    ‘Ratoncito, mientras haya un ratoncito viviendo en tu corazón, de poco sirve si tu cuerpo es de gato, perro o león.
    ¡Encuéntrate, que Yo te ayudaré!
    Te aprecia.
    Dios.’
    Preguntas y datos para meditar y profundizar:

    • ¿Cómo se puede relacionar este relato con el comentario que brindamos de la parashá?

    • ¿Por qué el gato volvió a ser ratoncito?
      ¿Acaso alguna vez dejó de serlo?

    • "Cada persona puede ser tan íntegro como Moshé o tan perverso como Ierobam/Jeroboam, listo o tonto, misericordioso o cruel… y así con cualquier tendencia, depende de su libre albedrío conducirse hacia donde quiera" (Libre traducción de Maimónides, "Mishné Torá" Hiljot Teshuvá 5:2 y ver en "Guía de los Perplejos" 3,17).
      ¿Cómo se relaciona esta máxima a la interrogación continua de Dios: "Dónde estas?"?

    • El profeta anunció con claridad: "¡Vuelve, oh Israel, al Eterno tu Elokim; porque por tu pecado has caído! Tomad con vosotros estas palabras y volved al Eterno. Decidle: ‘Quita toda la iniquidad y acéptanos con benevolencia; en lugar de vacunos te ofrecemos [el fruto de] nuestros labios.’"
      (Hoshea / Oseas 14:2-3).
      ¿Dios reclama sacrificio, sangre, o algo similar para otorgar Su perdón?
      A ojos de Dios: ¿Es más grande el arrepentimiento sincero, o el sacrificio?

    http://serjudio.com/bereshit/bereshit64.htm

  • TESHUVA: bendición para tu vida en seis pasos

    El calendario universal humano (conocido frecuentemente como calendario hebreo o judío, aunque en realidad NO es hebreo o judío específicamente), nos trae por estos días a las fechas propicias para la reflexión, el análisis de la propia vida, el reencuentro, el crecimiento, la redención personal y colectiva; pues, estamos a pocos días de comenzar un nuevo aniversario de la humanidad (en la fiesta que en el pueblo judío se conoce como Rosh HaShaná).

    Como siempre, es muy extenso lo que podemos estudiar, aprender, compartir, pero quiero ser breve y centrarme en un aspecto fundamental y necesario: el arrepentimiento completo y sincero, al cual se denomina en el idioma de la creación como TESHUVÁ.

    Para hablar de la teshuvá, debemos antes mencionar el “pecado”, pues es lo que determina que uno esté necesitado de teshuvá.

    El “pecado”, que en el idioma de la creación se denomina JET (la “j” suena como en español) no reviste de un sentido moral o “religioso”, sino que indica una desviación del camino que está trazado y debe seguirse.
    Así pues, no veamos al “pecado” como algo vicioso en lo moral, malvado en lo espiritual, sino lisa y claramente como salirse de la ruta, sea en poco o en mucho, adrede o por error, con deseo o sin él.
    El jet es apartarse de la senda que ha marcado Dios para cada persona de acuerdo a su identidad espiritual, sea judía o noájica (son las dos únicas identidades espirituales humanas existentes).

    Ahora bien, ¿cómo se realiza el retorno a la buena senda, es decir, la teshuvá?

    La misma consta de seis pasos indispensables.

    1- Reconocer que el hecho cometido es malo. (Malo es lo que la Ley determina como tal, no lo que a uno le parece, o lo que un conjunto de personas decreta).

    2- Admitir que uno ha actuado mal. Esto es, aunque uno sepa que está mal el hecho, muchas veces inventa excusas para seguir haciendo lo malo. Pero con este segundo paso uno no da más excusas, sino que pone las piezas en el tablero sinceramente y admite haber hecho mal, sin justificarse por ello.

    3- Compromiso para no volver a cometer el mismo acto negativo. Este paso puede darse más adelante, pero cuando fuera, es ineludible que exista este compromiso hacia futuro, pues es lo que asegura que sea un verdadero retorno a la buena senda y no meramente un amago de regreso pero sin consecuencias positivas.

    4- Declarar haber actuado mal y pedir perdón.
    Primero se debe hacer con la persona que uno ha perjudicado con su acción, si es que el pecado ha sido en contra del prójimo.
    Recién después uno está habilitado para pedir perdón también de parte de Dios.
    No se puede ir directamente a Dios a pedir perdón sin haber hecho las paces (o intentado hacerlo en la medida de lo posible) con la persona que ha sido afectada por nosotros.

    5- Restituir lo que se ha roto con nuestro pecado, o pagarlo, además de pagar las indemnizaciones, multas y penas legales que correspondan por el acto cometido.
    Debe entenderse que el proceso de teshuvá no implica el cese del derecho de la Justicia para actuar.

    6- Dejar de hacer lo malo que se ha reconocido.

    Tales son los seis pasos, sencillos pero sumamente difíciles para la mayoría de las personas.
    Quien tiene la valentía, la integridad, la autoestima, el respeto como para encarar el proceso, es bendito y de bendición y recibe oleadas de energía positiva y alabanzas de lo Alto.

    Así pues, aprovecha estos días para verte directamente en el espejo del alma, para identificar lo que has hecho mal, en qué te has apartado del camino, cuánto te has desviado, cuáles son las excusas que das, a quién perjudicas, cómo lo puedes reparar, cuánto ganarías regresando al buen camino.

    Todo momento es oportuno para la teshuvá, no esperes a nada, no des pretextos, no te retengas de hacer el bien y ser bendito.

    Adelante, a crecer, a construir shalom, a comenzar a full el nuevo año.

  • Un milagro de Purim en 5770 y la asimilación de Mordejai y Ester

    Un milagro de Purim en 5770 y la asimilación de Mordejai y Ester

    Hay una forma de interpretar el texto de lo ocurrido en Persia hace unos 2500 años, aquello que recordamos y celebramos en Purim, que reconoce al asentamiento judío de Shushán como extremadamente asimilado, incluso Los héroes del relato: Ester y Mordejai. (Entre los autores y textos de los que se pueden encontrar señales y datos están Rashi, Alshaij, el Babli, el Ierushalmi y el Daat Shmuel; actualmente el famoso Rav Uri Sherki entre otros).
    Por supuesto que en determinado punto hicieron teshuvá, del menor al mayor, encontrando Mordejai la grandeza de la altura profética y Ester la de ser inspirada por el Ruaj HaKodesh.
    Pero no al comienzo de sus carreras.
    Recordemos sus nombres derivados de deidades persas (Ishtar y Merduc), el pedido de Mordejai de no confesar su origen a Ester, la vida palaciega de ambos, el ayuno durante Pesaj, entre otros detalles que deja vislumbrar la hagadá misma.

    Podríamos aprender varias enseñanzas, pero quedémonos solamente con dos por ahora.
    La primera es que el Eterno emplea herramientas que para nosotros pueden ser completamente impensadas.
    Nadie hubiera apostado a que Moshé, el sacerdote y noble egipcio (adoptado por la familia real) sería Su instrumento en la sagrada empresa de redimir a los judíos de la esclavitud atroz y llevarlos hasta la Tierra de la Santidad.
    Nadie hubiera supuesto que el insignificante pueblito judío sería el escogido para recibir y preservar permanentemente la Torá, habiendo tantos otros pueblos más poderosos y en apariencia dignos de estar a la diestra del Eterno en esta sagrada tarea.
    Y nadie hubiera siquiera soñado que el político judío inmerso en los asuntos palaciegos persas, Mordejai, sería alzado del fango de la asimilación para alcanzar un sitial de liderazgo hacia la salvación a través del fiel retorno hacia el Eterno.
    Como con los disfraces de Purim, se esconde la personalidad debajo de la apariencia de ser otra cosa.
    La pureza está ofuscada a la mirada, parece inexistente, pero allí está.
    La santa alma judía vibra, aunque sea enmascarada y cascoteada por el barro siniestro de la asimilación o la corrupción. Allí está el alma judía, lista para brotar al encuentro de la santidad del Eterno.
    Aunque parezca que no, que no hay regreso, que la persona está perdida, caída, apartada… nosotros no podemos apostar a que así sea al final.
    Por eso, debemos esforzarnos por rescatar a nuestro hermano judío de las garras espantosas de la asimilación, esa verdadera masacre de judíos, igual o peor que la shoá, según algunos, en el número de judíos que desaparecen del mundo.
    Demos chance al alejado y no lo apartemos más.
    Por supuesto que si esa persona alejada violenta nuestras personas, si atenta contra nuestras instituciones, si por ejemplo es un judío (verdadero y no de esos fantoches que se hacen pasar por tales) que ha caído en el estiércol de los «judíos mesiánicos», abominables idólatras y pervertidos, y que no solamente es una persona pasiva sino un activista en la difusión de ese mortal veneno, no podemos ser tolerantes con sus conductas ni darle ni un milímetro para que cace y asfixie a inocentes. Podemos rezar por él, esperar que el Eterno haga algún milagro, pero no ser cómplices de sus maquinaciones dándole acceso a nuestras vidas o la de otros inocentes (sean sus probables víctimas judíos o gentiles).
    Ante el malvado no podemos ser compasivos para no ser sus compinches en la maldad.
    Algo similar con aquellos judíos que activamente y adrede difunden versiones caóticas y enfermizas de lo que pregonan como judaísmo, pero que no es otra cosa que sus propias ideologías y las de sus grupos rebeldes y revoltosos.
    Datam y Aviram de los tiempos modernos, que encuentran en las fauces de la tierra su justo merecido.

    Pero, al otro gran conjunto de personas alejadas, aquellos que son inocentes niños raptados por malhechores, que no conocen, no saben, no entienden y que por eso están ausentes, a esos debemos darles una mano, una chance y otra más, ser pacientes, ser afectuosos, ser comprensivos y ayudarlos y ayudarlos más.
    Es una enorme mayoría los que están perdidos entre las sombras, confundidos, en caos, aunque parezcan exitosos, poderosos, socialmente eficientes, en realidad espiritualmente son como bebes sin una madre que los cargue y nutra.
    Seamos nosotros los que les demos el abrazo que precisan, la leche de la Torá para alimentar sus desfallecidas almas.

    Lo que parece imposible, a veces es un milagro.
    El alejado da un paso hacia la luz.
    Luego otro, y cuando nos damos cuenta, ya ha hecho teshuvá y preside el Sanhedrin… ¿por qué no?

    Para finalizar, un amigo me tomó la foto que acompaña al texto.
    El sr. obeso disfrazado de cowboy soy yo, en la lectura de Meguilá y festejo de Purim de este año, 5770, en la comunidad Yavne de mi ciudad.
    Cientos de personas nos encontrábamos allí, alegres, regocijados, compenetrados, grandes y chicos, cercanos y lejanos, disfrazados por dentro y por fuera, sin disfraces, estos y aquellos.
    Pero todos con esa alma judía radiante, anhelante de alcanzar la Luz del Eterno.

    Como último detalle, presencié yo mismo un milagro de Purim esa noche, vi a una persona que estuvo alejada en el grado 49 de impureza (99%) y a punto de cruzar el definitivo, que esa noche participó poco y anónimamente, ¡pero participó!
    Estaba allí, cuando un año atrás estaba revolcándose entre trozos de puerco y creencias confusas.
    Quizás no ha subido del peldaño 48, no lo sé.
    Pero ya el hecho de estar allí, de haber ido voluntariamente, de preguntar cuándo sería Pesaj… ¡cuán milagroso!

    Quiera el Eterno que esta persona anónima sea el próximo Mordejai o la próxima Ester, a la cabeza de los que retornan y hacen retornar a los demás hacia las huestes del Eterno.
    Que nosotros seamos testigos y socios en esa tarea de construcción de Shalom.
    Así quiera el Santo bendito sea Él.

  • Zohar: Los hombres previos a Adam y el mundo

    Te presentaré un poco más abajo un texto extraído directamente del Zohar que contiene algunos pasajes ilustrativos sumamente interesantes.
    Recordemos que el Zohar es una obra plasmada en la Edad Media, aunque sus raíces se remontan al origen mismo del conocimiento.
    Es una obra vedada para el público en general, especialmente NO pueden estudiar de esta obra los gentiles, aunqune sean justos y leales al Eterno. Pero tampoco lo pueden hacer los judíos que no son duchos en Torá Escrita y Oral y que además no son estrictos en su cumplimiento de los mandamientos.
    Lo que haremos ahora no será estudiar Zohar, Dios nos libre, ni de llevar al error o pecado a la gente que lea este texto; sino solamente presentar un texto y descubrir uno o dos hechos, que a menudo permanecen escondidos.
    Estos hechos refieren a la historia del mundo y a la ciencia.
    Testimoniamos, a través de este texto, que en la tradición sagrada de Israel ya se sabía con detalles que la tierra era esférica, que había diferentes continentes, que existían las zonas cercanas a los polos, entre otras cosas aparentemente ignoradas por las masas de personas y sus eruditos durante los siglos de los siglos.
    Lo que era oculto para los sabios de las naciones, y mucho más para el vulgo, hasta tiempos recientes; era un conocimiento encontrado en la tradición de Israel.
    Otro dato sumamente interesante, se nos revela en este mismo pasaje que Adam no era el primer ser con apariencia humana, que hubo otros anteriormente, pero que solamente con Adam comienza la existencia del ser humano como tal. Los seres similares, primates los de la cadena de la evolución homínida quizás, eran algunos de ellos sumamente idénticos, hasta podían pensar, comunicarse, ser creativos, etc., a la vista personas como cualquiera; pero les faltaba una cualidad esencial para ser humanos en plenitud: la faceta espiritual humana.
    Veamos pues el texto, y maravillémonos con la ciencia revelada desde el pasado de la Tradición de Israel:

    «Pero, cabe preguntar, ¿no descendieron todos los hombres de Adán, y bajó Adán a cada una de estas tierras y engendró allí hijos?
    La verdad es que el hombre sólo se encuentra en la tierra más elevada que se llama Tevel y está ligada al firmamento superior y al Nombre supremo. De ahí que el hombre sea superior a todas las otras creaturas. Porque, así como arriba hay un firmamento supremamente alto que es el trono del Santo, Bendito Sea, así abajo en este Tevel está el rey de todo, es decir, el hombre.

    En el libro de Rab Jamnuna el Anciano se explica luego que todo el mundo habitado es redondo como un globo, de modo que algunos están arriba y algunos están abajo, y las extrañas apariencias de ciertas razas se deben a la naturaleza del aire, pero viven tan largamente como otros hombres. Además hay una parte del mundo en la que hay luz cuando en otra parte es oscuro, de modo que unos tienen noche cuando otros tienen día. También hay un lugar donde siempre es día y donde no hay noche, salvo por un tiempo muy corto. Todo este informe que se encuentra en los libros de los antiguos y en el Libro de Adán está confirmado por la Escritura, que
    dice: «Te alabo, porque asombrosa y maravillosamente he sido formado; admirables son Tus obras» y luego, «Oh Señor, cuán multiformes son tus obras».
    Este misterio, de que hay siete tierras envolviendo una a otra, fue confiado a los maestros de la sabiduría a los Cabalistas. pero no lo conocen los geógrafos que marcan límites.
    «
    Zohar, Vaikrá pag. 10 primer carilla.


  • Ayuno de Ester y cómo se memoriza

    En esta jornada es Taanit Ester, el ayuno previo a la festividad de Purim, día en el cual recordamos el ayuno de la reina Ester antes de encontrarse peligrosamente con su marido, el emperador de Persia, así como el ayuno del pueblo judío, anhelante por descubrir un milagro que los salvase de las maquinaciones perversas del poderoso Amán.

    Según leemos:

    «Ester dijo que respondiesen a Mordejai [Mardoqueo]:
    ‘Ve, introduce a todos los judíos que se hallan en Shushán [Susa], y ayunad por mí. No comáis ni bebáis en tres días, ni de noche ni de día. Yo también ayunaré con mis damas e iré así al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca.’
    Entonces Mordejai [Mardoqueo] se fue e hizo conforme a todo lo que Ester le mandó.
    «
    (Ester / Esther 4:15-17)

    Así pues, tenemos un evento histórico nefasto por el cual recordar, ¿cómo?, con ayuno tal cual ellos hicieran.
    Pero, ¿se recuerda solamente?
    ¿Es una imagen cerebral que fugaz pasa por nuestras vidas, o tiene un componente mucho más intenso?

    La respuesta está contenida en la pregunta.
    No es un acto de la imaginación, sino que se compromete a la persona completa en la vivencia de recordar, lo que incluye el ayunar, el padecer -aunque sea un tanto por ciento- del padecimiento que dio pie a este día especial.
    De manera similar en las festividades, Pesaj cuando no solamente recordamos la salida de Egipto, sino que somos nosotros quienes recibimos el don de la libertad; en Shavuot, que recibimos activamente la Torá, no solamente traemos a la memoria aquel hecho; en Sucot que moramos en chocitas, para en cierta forma habitar en el desierto al resguardo amoroso del Eterno.

    Ayunamos, rezamos, estudiamos, recordamos no solamente con la mente, sino con todo nuestro ser.

    Este año, por caer el ayuno en Shabat se lo corre para el jueves, cuando a la salida del Shabat celebremos plenamente Purim, no haremos solamente el ejercicio teórico de imaginar el gozo de los judíos que se salvaron milagrosamente de las maquinaciones de Amán y el resto de los pervertidos antisemitas.
    Lo celebramos con todo el cuerpo, con todo el ser, festejando, comiendo, bebiendo, sintiendo y no solamente pensado.

    Porque, el recordar con el cuerpo completo, integrando las emociones, los pensamientos, las acciones, las palabras, el espíritu, nos hace preservar el judaísmo y al judío por los siglos de los siglos.
    Mientras imperios poderosos han caído y desaparecido en las oscuridades de la historia, la pequeña nación santa sigue vive, si bien con zozobras, continúa y así hará a perpetuidad.

    ¿Entiéndes la fuerza que tiene conocer y experimentar con todos sus detalles las fechas especiales de nuestro calendario?
    Porque, no ayunamos por lo que padecieron ellos, ayunamos por nosotros.
    No celebramos la libertad de ellos, sino que nos regocijamos con nuestra libertad.
    Así con todas y cada una de nuestras fechas especiales.

    Por último, pasemos a un dato importante para nuestra vida personal, que quizás nos permita disfrutar de una vida mejor.
    La memoria humana no es un hecho estático, sino que, nos indica la neurociencia, es un proceso activo. Cuando recordamos no vemos una foto del pasado, sino que redibujamos con nuestra química neuronal los sucesos del pasado.
    Esto quiere decir que el recordar no es un mirar pasivo, sino una acción creativa o re-creativa.
    Esta faceta creativa, nos da el poder para modificar recuerdos del pasado, quitarles sus terrores, borrar las desdichas, no para mentir sobre nuestra historia, sino para que los terrores del pasado no sigan emergiendo de sus tinieblas para hacernos sufrir en el presente.

    Es la memoria una poderosa herramienta, tal como el olvido lo es.
    Pero, no permitamos que lo que debe vivir en la memoria y en el ser, caiga en la nebulosa del olvido.


  • Parasha Toldot 5762

    El buen sembrador

    Está escrito en la parashá: "Itzjac [Isaac] sembró en aquella tierra, y aquel año obtuvo ciento por uno. El Eterno lo bendijo,  y el hombre se enriqueció y continuó enriqueciéndose hasta llegar a ser muy rico." (Bereshit / Génesis 26:12-13)

    “Cuando compartían la escuela, las personas no entendían cómo dos sujetos tan distintos podían ser tan buenos compinches.
    Uno destacaba en generosidad y bondad. En tanto que el otro era un avaro consumado, un feroz competidor buscador del éxito.

    Los avatares de la vida llevaron a que ambos amigos fueran separados.

    Hasta que un día, el destino los reunió imprevistamente en una conferencia de productores agrícolas. Se reconocieron y saludaron mutuamente. Contaron cosas de sus vidas. Cómo habían crecido, sus expectativas, proyectos, realizaciones.
    El que otrora fuera avaro, continuaba siéndolo, a pesar de padecer una severa gastritis y una tremenda pobreza.
    El generoso gozaba de buena salud, y prosperidad.
    Quiso el amigo saber el secreto, ya que ambos cultivaban trigo, en regiones similares, pero uno con un éxito evidente, en tanto que el otro iba de un fracaso al siguiente.
    Le contestó su rico amigo:
      -Resulta que gaste mucho dinero comprando las mejores semillas, con las cuales poblé mis campos. Al poco tiempo, en la cosecha, los notables resultados no se hicieron esperar. Mis vecinos productores se asombraron y quisieron compartir mi suceso. Entonces yo les regalé de esas semillas de óptima calidad para que cultivaran ellos también sus terrenos.
    Intervino entonces el amigo:
      – Pero, ¡eso es incoherente! Si tú les ofreces gratis lo que a ti te costó buen dinero. Y además no mantienes en reserva lo que te confirió tu superioridad, ¡les estás regalando la riqueza a ellos! ¿Cómo los superarás de ese modo inocentón?
      – Mi querido, ¿cuándo aprenderás? Si ellos tienen mal trigo, llegará el viento, o alguna abeja, o un pájaro, y más pronto o más tarde en mi propio campo crecerá trigo de baja calidad. Pero, si ellos plantan el mejor trigo, lo único que puedo esperar es que el mío mantenga su inmejorable nivel. Compartiendo, todos ganamos…”

    Shabbat Shalom les desea Yehuda Ribco

    Destellos de la parashá

    Sidrá 6ª de la Torá y 6ª del sefer Bereshit / Génesis.
    Entre los versículos 25:19 y 28:9.
    La Haftará se lee de Malaji / Malaquías 1:1-2:7.

    En esta parashá se nos narra el nacimiento de dos hermanos mellizos que ya desde el vientre materno lidiaban y no encontraban la forma de unirse.
    Eran hijos de los mismos padres, tuvieron la oportunidad de aprender de similares experiencias y, sin embargo, sus caminos se distanciaron notablemente.
    Uno de ellos, Esav / Esaú fue el padre de una nación guerrera, "que vivía por su espada" (Bereshit / Génesis 27:40)
    Mientras que el otro de los hermanos, nuestro patriarca Iaacov, supo encauzar su vida y las de sus descendientes de acuerdo a este principio de vida: "ser tranquilo y permanecer en la casa de estudio" (Bereshit / Génesis 25:27)
    Por lo antedicho, Esav perseguía los bienes terrenales, y no consideraba nada más que el alcanzar la satisfacción de sus deseos del momento, y por eso le ocurrió que: "comió y bebió y despreció su oportunidad de trascender" (Bereshit / Génesis 25:34), y así, se convirtió en un dolor de cabeza para su familia, y una decepción para los que bien le querían.
    En tanto que a Iaacov su madre le dijo: "hijo mío, obedéceme" (Bereshit / Génesis 27:43); y su padre le bendijo: "Que el Elokim Todopoderoso te bendiga, te haga fecundo y te multiplique hasta que llegues a ser multitud de pueblos. Que Él te dé la bendición de Avraham [Abraham], lo mismo que a tu descendencia, para que poseas la tierra en que habitas, la cual Elokim ha dado a Avraham [Abraham]." (Bereshit / Génesis 28:3-4), y paso a paso se fue convirtiendo Iaacov en un puente hacia la Eternidad…

    http://serjudio.com/bereshit/toledot62.htm

  • Parashat Miketz 5759

    Con la palabra que da nombre a esta parashá, Miketz, ocurre algo que es bastante frecuente en idiomas antiguos, y es que indica una cosa y su contrario.

    Así Miketz significa tanto "al cabo", como también "al principio".

    Miketz en el contexto del relato de la historia de Iosef, ¿a qué está referido?

    Obviamente que "al cabo", y así entendió el midrash, y los comentaristas varios.

    El Midrash toma como referencia para este pasuk, este otro pasuk, del libro de Iyov (28:3):

    "A las tinieblas puso término…"

    Podríamos preguntar por qué.

    Y si queremos analizar un poco más, ¿por qué coincide Miketz con Jánuca?

    Sería extenso de explicar, por lo cual quedémonos con lo relativamente más simple.

    Si contemplamos la historia de Iosef, en este momento comienza su verdadero ascenso, su elevación, no sólo en rango o dignidad estatal y personal, sino también en relación a su probidad y justicia.

    Los años de oscuro pozo, vacío de agua (falto de Torá) y henchido de alimañas (las inclinaciones negativas), se alejan con la luz de su nueva posición, y su renovado enfrentar al mundo.

    Iosef pasó de ser un niño mimado a un pozo que lo llevó a la esclavitud, y luego tuvo una caída mayor aun, pero, confió en el Eterno y supo preservar la "mecha" de su personalidad intacta, para que lograra tomar fuego nuevamente, y poder así deslumbrar, a pesar de las circunstancias adversas.

    Tal como indica el pasuk en Iyov, la tinieblas tienen su término, su límite, su fin…

    Las tinieblas personales de Iosef llegaron a su fin, ahora comienza a irradiar su luz, que se extenderá por varios años, y reverberará en diversas generaciones.

    En Janucá ocurrió de manera similar, ya no con el individuo, sino con la nación.

    La llama iniciada por un anciano en el poblado de Modiin (Matitiahu), incendió y encendió los corazones de los piadosos creyentes en H’, quienes a través de las brumas de la cultura helénica pudieron frotar los pedernales que encendieran las antorchas de la Libertad y luego las flamas de la Pureza, de la Menorá.

    No es casual ni vana la relación temporal entre la parashá de esta semana y la fiesta de las "Luces".

    Nos quiere enseñar que la esclavitud a culturas imperantes, a ideologías de otros, a oscuridades que se presentan como faros, tienen su fin, y es posible que nosotros lo encontremos.

    Estamos en un tiempo de finalización de tinieblas, prontos para que la Luz ilumine los senderos de Verdad y Justicia que están ahí aguardando a que nosotros los transitemos con seguridad.

    Shabbat Shalom y Jag Sameaj les desea Yehuda Ribco


    Resumen de la parashá Miketz

    Por causa de personas inescrupulosas, el que desee el resumen de la parashá contáctese con nosotros via mail, que se lo enviaremos a la brevedad.

    Preguntas:

    1. ¿Por qué los hermanos no reconocieron a Iosef?
    2. ¿Por qué Iosef reconoció a sus hermanos?
    3. ¿Por qué se negaba Iaacov a dejar marchar a su hijo Biniamín?
    4. ¿Por qué fue encarcelado Shimón?
    5. ¿Qué ganaba Iosef con su charada y sus trampas?
    6. ¿Por qué Iosef le hizo a Biniamín la trampa de la copa, si éste era el único inocente?
    7. ¿Qué significan "años de vacas flacas"?
    8. ¿Quién interpretó los sueños de Paró?
    9. ¿Cómo explicar la rudeza de Iosef?
    10. ¿Quién se hizo responsable por la vida de Biniamín, y por qué?