El mes de Elul

En algunos días comenzará a correr un nuevo mes en el calendario judío. El mes de Elul, el último mes previo a Rosh Hashaná, el año nuevo y el día del Juicio.

Como se ha mencionado en oportunidades anteriores el mes de Elul representa un lapso previo al juicio, un tiempo se reflexión y búsqueda personal, un mes de corregir nuestros errores tanto hacia Dios como hacia nuestros semejantes.

Este año Rosh Jodesh Elul caerá los días sábado 18 y domingo 19 de Agosto. Rosh Jodesh Elul siempre son dos días.

El símbolo zodiacal del mes es una virgen, tal como reza el versículo:

“…Retorna virgen de Israel…” (Irmiá/Jeremías 31:20)

Ya que es sabido que fue este el mes de la Teshubá. Pero ¿por qué este mes fue establecido como un mes de la teshubá? ¿Qué hay de especial en él?

La fuente de la singularidad de este mes figura en la Torá:

“Entonces el Eterno dijo a Moshé [Moisés]: -Sube a Mí, al monte, y espera allí. Y te daré las tablas de piedra, la Torá y el mandamiento que he escrito para enseñarles. Se levantaron Moshé y Ieoshúa su ayudante, y Moshé subió al monte de Elokim; y dijo a los ancianos: -Esperadnos aquí hasta que volvamos a vosotros… y permaneció Moshé en el monte cuarenta días y cuarenta noches.” (Shemot/Éxodo 24:12-18)

Luego de la entrega de la Torá que fue el 6 de Siván, subió Moshé al encuentro del Eterno a estudiar durante 40 días y 40 noches descendiendo el 17 de Tamuz con las Tablas de la Ley. Solo que a su regreso se encontró con una escena no del todo ideal, halló al pueblo adorando a un becerro de oro, a consecuencia de esto arrojó las Tablas quebrándolas, tal como figura:

“Entonces Moshé [Moisés] se volvió y descendió del monte trayendo en sus manos las dos tablas del testimonio, tablas escritas por ambos lados; por uno y otro lado estaban escritas… Aconteció que cuando llegó al campamento y vio el becerro y las danzas, la ira de Moshé [Moisés] se encendió, y arrojó las tablas de sus manos y las rompió al pie del monte.”

(Shemot / Éxodo 32:15,19)

Al otro día 18 de Tamuz ascendió nuevamente para rogar piedad y clemencia por el pueblo de Israel a causa de semejante accionar. Permaneció allí otros 40 días y 40 noches descendiendo el 29 de Ab. Fue entonces que el Eterno le ordenó tallar otras Tablas como las primeras, tal como versa:

“Esculpe para ti dos Tablas como las primeras” (Shemot/ Exodo 34:1)

Al otro día era Rosh Jodesh Elul y Moshé madrugó y subió nuevamente permaneciendo otros 40 días con sus respectivas noches, pero fueron estos días, días de Misericordia y favor Divino. Allí permaneció hasta el 10 de Tishré, día en el cual HaKadosh Baruj Hú le hizo saber que perdonó a Am Israel por el incidente del becerro de oro. Y fue fijado ese día, el 10 de Tishré como un día de perdón y expiación. “Pues en este día [de Iom Kipur] los expiaré y purificaré de todos sus pecados, frente al Eterno serán purificados” (Levítico/Vaikrá 16:30)

Y todo esos 40 días previos comenzando por Rosh Jodesh Elul fueron instituidos para todas las generaciones como días de Voluntad Divina.

Es por eso que acostumbra el Pueblo de Israel en estos días a aumentar en súplicas y arrepentimiento. Y por medio de esta reflexión se despierta en el alma de la persona la teshubá, para retornar de sus errores y pecados, e incluso los buenos actos mejorarlos y limpiarlos de cualquier pizca de intenciones no adecuadas.

 

Cuando permaneció el Pueblo de Israel en Babel-Babilonia dispuso nombres para los meses en la lengua utilizada en aquel momento, el arameo. Es por eso que se llamó a los meses con nombres tales como: Tishré, Jeshván, Kislev, Tebet, etc. Cada nombre de acuerdo a la esencia y significado del mes.

El último mes del año, fue apodado “Elul”. Este nombre está relacionado con: búsqueda, escrudiño, examinar. Ver la traducción de Onkelús al versículo Bamidvar/Deuteronomio 15:19).

Ahora bien, ¿dónde debemos nosotros investigar y buscar? ¿y qué en concreto debemos buscar?

Tal como un buen comerciante debe de llevar en orden sus cuentas para saber posteriormente en que debe invertir más, a que debe de prestar más atención, y a que no. Al final del año hace un balance general, la mercadería, ventas, gastos, inversiones. Entradas y salidas de dinero, ganancias, pérdidas. Este balance es el resultado de su forma de operar y de acuerdo a eso sabrá en que poner mayor o menos énfasis para mejorar financieramente.

¡Todos somos comerciantes!  Este mundo es como un gran mercado, y nosotros debemos de saber en que invertir nuestro tiempo y energías, que sí comprar y que es mejor abstenernos de adquirir. De que debemos de cuidarnos y que no.

“…Venid a Jeshbon…” (Bamidvar/Números 21:27) JESHBÓN: cálculo, cuenta.

Los que dominan sus instintos y ego vivirán siempre con un cálculo sopesando sus acciones y llevando un balance de sus vidas.

Pero el último mes del año, el mes de Elul es un mes en especial para esto. Es hora de llevar a cabo un balance sobre nosotros, ¿cómo hemos sido? ¿en qué nos hemos equivocado? ¿en qué podemos mejorar? Es hora de preguntar ¿hacia donde me dirijo? ¿Cuál es mi meta en la vida? No ha habido tiempo hasta ahora? Pues ahora es el momento, comienza el mes de Elul, el momento adecuado de llevar a cabo un auto-examen, fijarnos ideales por los cuales vivir. Saber que hicimos mal para poder mejorar, hacia nosotros mismos, familia, amigos, trabajo, estudios, hacia nuestro Padre.

“Busquemos y probemos nuestros caminos y volvamos al Eterno” (Eijá/Lamentaciones  3:40)

Aquí debemos recordar las enseñanzas de nuestros sabios, “… la persona debe ser consiente que es lo que puede corregir y mejorar…” debemos de ser consiente de nuestras aptitudes, y ver donde poner nuestras energías. Hashem no quiere que cambiemos en un mes. Debemos de saber que punto debemos escoger y mejorarlo y cual dejarlo hacia más adelante. No podemos todo de una vez, al mismo tiempo, pero debemos empezar por algo.

“No está sobre ti el terminar la labor, pero tampoco eres libre para escaparte de ella”

(Abot 2:16)

Como mencionamos anteriormente el signo zodiaco del mes de Elul es una virgen, tal como está escrito: “…Retorna oh virgen de Israel…” (Irmiá/Jeremías 31)

Cuando el Pueblo de Israel peca se compara a una mujer siendo infiel delante de su esposo. Pero cuando el Pueblo vuelve en teshubá se compara a una virgen, una mujer pura, se creó un nuevo vínculo con HaKadosh Baruj Hú, limpio de cualquier pecado. Tal como si nunca se haya llevado a cabo la transgresión. No como la remera que aún luego de lavada se nota la mancha, se ven los rastros, no así es el poder y la fuerza de la Teshubá. La verdadera teshubá hace marca en la persona, y lo devuelve al estado de pureza previo a cualquier error o caída.

Comenzará dentro de unos días Elul. Abrimos un nueva página en la vida. Una nueva oportunidad. Te has equivocado hasta ahora? Bueno es hora de comenzar una nueva etapa, dejar atrás el pasado y comenzar a vivir una vida llena de luz.

Comenzarán días especiales y únicos para esta limpieza. Para poder nuevamente acercarnos a nuestro Creador, volver en Teshubá. Retornar a nuestras raíces. Escrudiñar dentro de nuestra alma y limpiarnos de las impurezas que nos someten, de nuestros errores que nos llevan al tropiezo.  Debemos de rogar al Eterno que nos ilumine y podamos ver nuestros puntos negativos y mejorarlos.

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