Cuidado con los que dicen hablar en nombre de Dios

En la parashá Ree, continúa Moshé exponiendo la importancia para los judíos de guardar la Torá y cuidar sus mandamientos. Se repiten y amplían normas sobre el kashrut, reglas sobre diferentes dádivas para los pobres y necesitados, así como los shalosh haregalim (Pesaj, Shavuot y Sucot), todos estos preceptos que son dados por Dios expresamente a los hijos de Israel.
En particular, Moshé insiste en enseñarnos que las acciones siempre tienen consecuencias, por lo cual habrá “brajá” o “klalá” (bendición o maldición), de acuerdo a los actos que se realicen.
Las brajot son el resultado de llevar una vida de bondad y justicia, en sintonía con las reglas de la Torá. En tanto que las klalot surgen al descuidar la conducta y así fomentar el caos.
Según interpreta Maimónides (Moré Nebujim III Cap. 12), nuestros mayores y más cotidianos problemas no se deben a causas naturales, o a obra de Dios directamente, sino al accionar del hombre, quien por su ignorancia o por su deseo no hace lo correcto.
Por ello, en el judaísmo de todas las épocas, se nos insiste para que seamos conscientes de lo que hacemos. No dejarnos llevar por opiniones que pueden parecer bonitas, pero que en el fondo son corruptas. Sean ideas a un lado o del otro, más o menos populares, si en su base están enviciadas, debemos cuidarnos de ellas, pues suelen desembocar en sufrimiento.
Se expresa puntualmente en la parashá, que se tenga mucha precaución con los falsos “hombres de Dios”. Aquellos que se presentan como poseedores de grandes conocimientos, que saben manipular con palabras y gestos, armar interesantes espectáculos para atrapar la atención y corazón, decir las promesas o las amenazas que mueven emocionalmente a la gente, pero que no son realmente de Dios, ni desean el bienestar de su audiencia. Por lo general ellos buscan obtener ventajas de sus admiradores. Riqueza, poder, dominio, fama, aprecio, respeto, afecto, cualquier cosa que les satisfaga, para lo cual usarán todo tipo de engaños sin importarles el daño que provoquen a sus seguidores. La Torá nos alerta especialmente sobre ellos.

Como resumen de la parashá escogimos este párrafo que te invitamos a aprender y analizar:

 אֵת כָּל הַדָּבָר אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוֶּה אֶתְכֶם אֹתוֹ תִשְׁמְרוּ לַעֲשׂוֹת, לֹא תֹסֵף עָלָיו וְלֹא תִגְרַע מִמֶּנּוּ

דברים פרק י"ג, פסוק א

"Tendréis cuidado de hacer todo lo que Yo os mando; no añadiréis a ello, ni quitaréis de ello."
(Devarim / Deuteronomio 13:1)

Ahora, apreciado amigo lector, ¿cómo crees que este comentario puede serte de beneficio y bendición para ti en este momento?
Me gustará leer tus ideas aquí mismo, como comentario.
Gracias.

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Opiniones y respuestas

  1. Yehuda Ribco (4196) ‍‍14/08/13 - 9 Elul 5773 {Link}
    "Every intelligent person knows that the maintenance of religious faith, whether it be the general concept of God, as rationally defined, or the practical fulfillment of the holiness of the Torah, is not affected by any aspect of astronomical or geological teaching. In general the revealed teaching of the Torah which is of significance is the knowledge of God and morality and their derivative applications in life and action, in the life of the individual, the nation and the world.... There is no difference whether we follow the teachings of Ptolemy or Copernicus or Galileo and others, or the latest teaching that have been or may be developed, or any views that are promulgated by way of research from time to time."
    Rav Kook, ztk"l in Eder Yakar
    1

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