Así como haces, te será hecho

Síntesis comentada de las parshiot

Antes de entrar en tema, una breve síntesis del contenido de las parshiot TAZRÍA-METZORÁ, siguiendo el orden de las siete aliot.

1ª aliá: Se mencionan las leyes de pureza e impureza relacionadas con el parto.
Luego se exponen las leyes básicas del “nega Tzaraat” que implican el diagnóstico de Cohén y la posible cuarentena del padeciente. Hay también aquí reglas para determinar si se está ante una persona infectada o si presenta la piel sana.

Recordemos que esta enfermedad mencionada en la Torá es comúnmente traducida en las Biblias como “lepra”, pero de acuerdo a lo que detalla la Torá y revelan los Sabios, sin dudas no se trata de ésta. Lo que probablemente llevó a la confusión es que en la antigüedad era muy frecuente la infección que causa lepra, la cual es una afección muy cruel y pública, pues ulcera la piel del afectado. Sigue existiendo, aunque bastante más limitada que en el pasado, según encontramos en la prestigiosa Medlineplus: “Es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Mycobacterium leprae. Esta enfermedad provoca úlceras cutáneas, daño neurológico y debilidad muscular que empeora con el tiempo.” (https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001347.htm).
Los daños visibles a la piel tienen bastante similitud, sin embargo, ni la causas, ni las formas de contagio, ni los lugares físicos afectados son los mismos.
Según explican los Sabios, el nega Tzaraat puede ser provocado por un agente patógeno (bacteria, hongo o virus) pero lo que dispara la enfermedad son las acciones éticas del que enferma. Por lo general, se atribuye al lashón hará (difamación, habladuría innecesaria), o más precisamente al motzi shem rá (injuria), como el factor principal que determina la aparición de esta dolencia física.
¿Se entiende bien? El agente patógeno por sí mismo no se activaba, sino solamente si la conducta de la persona debilitaba su organismo hasta el punto de enfermar.
Otra diferencia con la lepra es que el nega Tzaraat también agredía objetos inanimados, tales como vestimentas o paredes del hogar.
Y una diferencia más es que los antiguos no conocían cura para la lepra, en tanto que la Torá prescribe ciertos procedimientos y rituales, que acompañados por una completa teshuvá permitían sanar al afectado.
Sin embargo, tanto unos como otros eran apartados de la vida social, distanciados, vestidos de forma llamativa y debían anunciar claramente que estaban enfermos para evitar el contacto cercano con personas sanas.
Cuando se toma en consideración este aspecto, muchos aprovechan para enseñar algo así como: aquel que usa el lenguaje para dañar a otros, porque pretenden excluirlos socialmente, aislarlos en base a injurias y difamaciones, hacerles perder su estatus, lugar, prestigio, etc.; esos recibían de parte de Dios su merecido, porque como consecuencia el maledicente era el excluido, aislado, repudiado socialmente. Su cruel enfermedad provocaba rechazo y las reglas de la Torá, así como las sociales, imponían una exclusión obligatoria. Por tanto, si uno no puede comportarse éticamente, entonces que sea vivo, porque es de prudentes evitar el lashón hará y el motzí shem rá, porque el que quiere hacer daño termina dañándose. Se supone que ésta es una regla de la vida, que en otras culturas recibe el nombre de “karma”; en la nuestra es “midá kenegued midá”, que se puede traducir como: “así como haces, te será hecho”.

2ª y 3ª aliot: se discuten las leyes de Tzaraat en lo que respecta a las quemaduras, un parche calvo, manchas blancas opacas y la presencia de una mancha en la ropa.

4ª aliá: El proceso de purificación del Metzorá (el enfermo con nega Tzaraat) que involucra dos pájaros kasher, un pedazo de cedro, un poco de lana carmesí, una rama de hisopo, agua fresca de manantial, un tazón de arcilla, un Cohén, una Mikvé, siete días, un corte de pelo y un Korbán con una ofrenda minjá.
Un detalle a apuntar es que, según los Sabios, desde que no hay Templo ya no hay infectados con Tzaraat, entre otras cosas, porque no sería justo que el enfermo no tuviera oportunidad de curarse si hiciera realmente teshuvá, al no tener la oportunidad de realizar el ritual para su curación.

5ª aliá: Se trata el Korbán de un Metzorá que no puede pagar los costos implicados en el ritual habitual para su curación.

6ª y 7ª aliot: se detallan las leyes que tratan las imperfecciones que aparecen en una casa y son causadas por el nega Tzaraat.
Encontramos luego otras reglas que tratan de la impureza provocada por algunas emisiones de algunos fluidos corporales, principalmente los vinculados con la generación de nueva vida.

Recordemos lo que ya mencionamos en el comentario que compartimos la semana pasada: lo puro e impuro en la concepción de la Torá no tiene relación con algo malo o sucio, sino que la pureza es lo que está conectado con la vida, en tanto que impureza es algún grado de desconexión.
Algunas religiones que tomaron nuestro libro sagrado para sí, al no poseer la clave de interpretación correcta que se mantiene en la transmisión de maestros a alumnos, de padres a hijos,  tergiversaron el sentido de estos conceptos, asociándolos con cosas feas, asquerosas, inmundas, etc. Lo cual no tiene relación con la realidad expresada por la Torá.

Una pregunta

Antes de finalizar este encuentro virtual, una pregunta, para la cual sería estupendo que pudieras remitirnos la respuesta que pienses: ¿por qué dedica dos parshiot, y algo más, la Torá a tratar de una enfermedad que nadie conoce actualmente, y que tenía una cura relativamente accesible, en lugar de enfocarse en asuntos que parecen como mucho más importantes y con vigencia?

Si este estudio te ha sido de beneficio: https://serjudio.com/apoyo porque nosotros también precisamos el dinero para mantener activa esta obra sagrada que te da bendiciones a ti y tus allegados.

¡Shabbat Shalom umboraj para ustedes y familias!
¡Que tengamos pronto buenas noticias y nos podamos encontrar personalmente!

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