La luz del Davar

Una persona, que supongo es de religión cristiana en su vertiente “(falsos) judíos mesiánicos”, tenía puesta la imagen que acompaña este texto en una de las redes sociales.
(Dice: “Tu Davar es luz a mi vida, Oh Eterno Elohim, y con ella alumbras mi camino”).

Me llamó de inmediato la atención el uso de la palabra “davar”, en un texto que estaba en español y dirigido a un público hispanoparlante.

Pero bueno, uno a veces también usa palabras en hebreo (u otro idioma) cuando el concepto es particularmente preciso en su idioma original y pierde sentido en su intento de traducción.
Entonces, por ejemplo, yo acostumbro a usa la palabra NESHAMÁ, cuando me estoy refiriendo al espíritu, la chispa Divina, el Yo Esencial; porque tiene razón de ser usada la palabra en hebreo, ya que en su caso la traducción siempre es engañosa. De hecho, ya lo que ideamos y describimos de la NESHAMÁ siempre va a estar apartado de la realidad de la misma (porque es de una dimensión por completo diferente al espacio/tiempo, la única que podemos percibir y compartir con lenguaje). Me desvió del tema, así que no sigo con el asunto de NESHAMÁ.

Entonces, siendo justo con la persona de creencias idolátricas, me limito a suponer que usó la palabra “davar”, porque para ella tiene un significado intenso en el hebreo, que lo comprende, que es necesario tenerlo en fonética (y sin arrimar siquiera un poco la comprensión al que no sabe qué quiere decir esa palabra).

Pero luego sigo con el resto del texto, que parece una cita bíblica, aunque en ningún lugar de la imagen original vi que pusieran las referencias del caso. Pero bueno, está bien, quizás sea basada en un versículo y no necesariamente un cita textual traducida (a medias).

Me puse a buscar cuál pudiera ser el versículo original y al parecer, es suposición nada más, se basa en la siguiente frase del salmista:

« נֵר־לְרַגְלִ֥י דְבָרֶ֑ךָ וְ֝א֗וֹר לִנְתִֽיבָתִֽי:
Lámpara es a mis pies Tu palabra, y lumbrera a mi camino.»
(Tehilim/Salmos 119:105)

Ciertamente que “Tu Davar es luz a mi vida, Oh Eterno Elohim, y con ella alumbras mi camino”, no parece exacta la idea expresada por el salmista. Quizás erré en la pesquisa y la persona mesiánica tenía en mente otro verso, o quizás es una cita de otra fuente y no del Tanaj.
No lo puedo saber.
Tal vez alguien me haga llegar la corrección amablemente luego de ser compartido este texto que estoy ahora elaborando.

Lo que sí puedo afirmar sin error es que alguien que está delineado por las creencias de los “(falsos) judíos mesiánicos” en modo alguno cumple la imagen que brinda el verso del salmista, y ni siquiera la pantomima que expresó en su póster.
Y paso a explicar, porque la idea no es agredir, calificar o insultar; sino mostrar el error para quien esté capacitado recapacite y retorne a la senda de la corrección.

“Lámpara (ner) es a mi pies Tu palabra”: se está refiriendo a que los mandamientos del Eterno son los que guían la conducta de la persona leal a Él.
El gentil tiene siete mandamientos que Dios le ha dado, en el llamado Pacto Noájico.
En tanto que el pueblo judío tiene 613 mandamientos que están dictados en la Torá. Cada judío puede cumplir alrededor de 80-150 mandamientos hoy día de ese total. Tampoco son para que cada judío cumple los 613, desde el origen ya estaba destinado el conjunto a todo el pueblo judío y no a cada individuo en particular.
¿Y cómo sé que la lámpara está simbolizando a los mandamientos?
Resulta que ner, que es la vela, candil, candela, lámpara, antorcha, tea: está mencionada en otro lugar del Tanaj haciendo referencia a los mandamientos:

«כִּ֤י נֵ֣ר מִ֭צְוָה וְת֣וֹרָה א֑וֹר וְדֶ֥רֶךְ חַ֝יִּ֗ים תּֽוֹכְח֥וֹת מוּסָֽר:
Porque el mandamiento es antorcha, y la Torá es luz.
Y las reprensiones de la disciplina son camino de vida.»
(Mishlei/Proverbios 6:23)

Así pues, no es imaginación de mi parte, sino una literal lectura del texto sagrado del pueblo judío.
Dice el salmista “ner leragli”, que está traducido correctamente como “antorcha a mis pies”. Pero “mi pie” se puede interpretar también como manera acostumbrada de hacer las cosas. En hebreo “erguel” es costumbre y viene de la misma raíz que reguel, pie. Por tanto, los 613 mandamientos son la costumbre del salmista, su forma habitual de comportarse. (El salmista era judío, por tanto no le aplicaban los Siete Mandamientos que son para los gentiles).
Repito, para el salmista el cumplir los mandamientos dados por la Palabra de Dios (el davar que me llamó la atención en principio) es su conducta constante. Como judío observante de los preceptos sigue la halajá, la normativa judía.

Pero no termina así el verso, pues sigue con que la Palabra de Dios es “lumbrera (or) a mi camino”.
En el verso de Proverbios también aparece or, luz, y no es casualidad porque son versos conectados.
En este caso se explicita lo que ya es sabido, la luz simboliza a la Torá (dada por el Creador al pueblo judío, para el pueblo judío).
Por tanto, el salmista nos dice que cumple con detalle los mandamientos y que además su manera de interpretar el mundo está acorde a las enseñanzas de la Torá (que no es solamente el libro conocido como Pentateuco, sino todas las enseñanzas preservadas en la tradición oral del pueblo judío).

En síntesis, el salmo 119:105 es una rotunda afirmación de alguien que vive de acuerdo a los mandamientos, elabora sus pensamientos dentro del marco de la Torá, en el judaísmo encuentra el sentido de su vida.

Por supuesto que es la antítesis de la ideología y práctica de los “(falsos) judíos mesiánicos”, que están encapsulados dentro de un Sistema de Creencias cristiano disfrazado con palabras y objetos del judaísmo. No cumplen con los preceptos, porque de hecho NO les corresponde hacerlo ya que como gentiles que son (el 99% de ellos) su pacto con Dios es el noájico, el de los Siete Mandamientos.
Ni tampoco están libres de la idolatría, aunque la excusen diciendo que no tienen imágenes y que no endiosan a su dios del madero.

Como de este tema he explicado cientos de veces, los errores fundamentales de los “mesiánicos”, no lo haré aquí, ni me tomaré un segundo en debatir supuestas refutaciones de los que sirven al EGO pero le llaman “dios” o “yeshua” o “abba” o cualquier otra forma.

Le sugiero al seguidor del dios de la cruz que haga suyo este versículo, en su sentido real:

«מִפִּקּוּדֶ֥יךָ אֶתְבּוֹנָ֑ן עַל־כֵּ֝֗ן שָׂנֵ֤אתִי ׀ כׇּל־אֹ֬רַח שָֽׁקֶר:
De Tus ordenanzas adquiero inteligencia; por eso aborrezco todo camino de mentira.»
(Tehilim/Salmos 119:104)

Conozca los mandamientos que le corresponden, que son las ordenanzas de Dios para usted.
Con eso adquiere real comprensión.
Y entonces rechazará, como hago yo, todo procedimiento mentiroso, la estafa de la religión, el peligroso resbaladero que ofrecen mesiánicos, netzaritas, caminos antiguos, tribus perdidas restauradas y otros tanto inventos sectarios que disfrazan su cristianismo con apariencia de judaísmo.

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