Una misma Torá (Éxodo 12:49)

«תּוֹרָ֣ה אַחַ֔ת יִֽהְיֶ֖ה לָֽאֶזְרָ֑ח וְלַגֵּ֖ר הַגָּ֥ר בְּתֽוֹכְכֶֽם :
Una misma instrucción (Torá) será para el ciudadano y para el extranjero que viva entre vosotros.»
(Shemot/Éxodo 12:49)

Los maestros de la nada,
los expertos en el engaño,
la gente hueca que su Sistema de Creencias ha sido llenado con falsedad,
los irresponsables que se hacen pasar por santos,
entre otros que están perdidos de la Senda Sagrada,
mal usan el versículo que citamos al comienzo
para afirmar como una verdad divinamente revelada
que las instrucciones de la Torá (que es judía) son para todas las personas,
sean éstas judías o no.
¿Y cómo negar la aparente contundente evidencia?
¿O no es eso lo que exactamente está dicho en el versículo de la propia Torá?
¿No dice allá que la Torá es la misma, sea uno ciudadano (judío) o extranjero (gentil)?
Pues, NO dice eso.
De ninguna manera alguno asevera esta frase que la Torá es para los gentiles tal como para los judíos.
Absolutamente NO.
Para saberlo, solamente tenemos que abrir un poco el reducido dato que nos aporta un versículo y ponerlo (como corresponde) en su contexto.

«43- El Eterno dijo a Moshé [Moisés] y a Aarón: –Éste es el estatuto acerca de Pesaj: Ningún hijo de extraño comerá de ella.
44- Pero todo esclavo que alguien haya comprado por dinero comerá de ella después que lo hayas circuncidado.
45- El que es extranjero y mercenario no la comerá.
46- Será comida en una casa; no llevarás de aquella carne fuera de la casa. Tampoco quebraréis ninguno de sus huesos.
47- Toda la congregación de Israel la celebrará.
48- Si algún extranjero que reside entre vosotros quisiera celebrar Pesaj del Eterno, que sea circuncidado todo varón de su familia. Entonces podrá celebrarla, y será como el natural de la tierra. Pero ningún incircunciso comerá de ella.
49- Una misma instrucción será para el ciudadano y para el extranjero que viva entre vosotros.
50- Así lo hicieron todos los Hijos de Israel. Tal como lo mandó el Eterno a Moshé [Moisés] y a Aarón, así lo hicieron.»
(Shemot/Éxodo 12:43-50)

Vayamos esclareciendo, siendo sabios, a través de cada versículo.

43- El Eterno dijo a Moshé [Moisés] y a Aarón: –Éste es el estatuto acerca de Pesaj: Ningún hijo de extraño comerá de ella.
No está refiriéndose el pasaje a la TORÁ, sino a un estatuto en particular que es el del sacrificio correspondiente a la festividad de Pesaj.
Por tanto, ya con este “pequeño” detalle toda la historia de los infiltrados del “otro lado” se cae con mucho ruido; porque en modo alguno se está hablando aquí de quién debe cumplir con la TORÁ, sino de quienes son los que están obligados al mandamiento (uno en 613) del sacrificio de Pesaj.
Pero, no nos quedemos con este dato contundente, mejor sigamos destruyendo las falsas afirmaciones de los engañosos.
En este mismo versículo queda con claridad definido que hay gente que está dentro del estatuto y gente que está por fuera. No somos todos iguales ante esta ley para estar obligados a ella y cumplirla. Hay gente que sí, hay gente que no.
¿Quién queda por fuera del estatuto?
El hijo del extraño, aquel que no es judío.
Con este otro dato también se demolió la mentira de que todos tenemos parte de la Torá (judía).
Pero, sigamos viendo el resto del contexto, quizás haya más datos para hacernos dudar o quizás para fortalecer la verdad, de que lo que enseñan los proxenetas de la idolatría es mentira y la Torá con sus mandamientos son para los miembros del pueblo judío y no para los extranjeros (los gentiles).

44- Pero todo esclavo que alguien haya comprado por dinero comerá de ella después que lo hayas circuncidado.
En aquella época era legal y correcto tener esclavos, eso no es lo que estamos analizando ahora, pero es bueno saber también el contexto social.
En caso de que uno tuviera bajo su responsabilidad un esclavo cananeo, o sea un no judío, tampoco podía comer del sacrificio de Pesaj, como cualquier otro gentil que queda por fuera de este estatuto. Sin embargo, este gentil que es nuestro esclavo depende de nosotros para su bienestar, es nuestra responsabilidad cuidar por su salud, procurar que coma con dignidad, etc. Siendo así, tenemos que tener en cuenta que hay que alimentarlo cuando nosotros comamos de la carne del sacrificio que para él está prohibida. Por tanto la Torá nos ofrece una manera misericordiosa para no dejarlo sin alimento, para no desampararlo. Que el esclavo se circuncide, de esa manera seguirá siendo esclavo, seguirá siendo alguien al cual debemos que cuidar pero ya estará obligado a ciertas leyes que son exclusivas para los judíos, leyes que antes para él no eran correspondientes. Entonces, al haberlo circuncidado e introducídolo al pacto de Israel, recién entonces podrá participar del asado del Pesaj. NO antes, porque antes es como cualquier gentil, por tanto excluido del estatuto de Pesaj.
Pero, ¿es un acto compulsivo, terrible, por medio del cual el amo sádicamente circuncida a su esclavo?
Obviamente que no es así, porque la Torá tiene muy en cuenta que el esclavo es un ser humano con derechos, porque para la Torá los esclavos a cargo de un judío no son objetos, ni pueden ser maltratados a gusto del dueño. De hecho, tampoco es el dueño. Debemos quitarnos esta imagen de la esclavitud, como por ejemplo de los que fueron traídos de África y torturados sin miramientos por los perversos esclavistas americanos. ¡No era así como funcionaba el sistema de esclavitud reglamentado por la Torá dentro del pueblo judío hace tres mil años! Era infinitamente más misericordioso. Pero, no íbamos a analizar la esclavitud, ¿recuerdas? Simplemente que tengamos en cuenta de que el esclavo era consultado sobre su parecer y si él pedía voluntariamente el asunto era que se lo introducía dentro del pacto de Israel.
Como te puedes dar cuenta, este versículo también rompe la idea errónea (y hasta pecaminosa) de que todos por igual están sujetos a los mandamientos de la Torá.
NO ES ASÍ, según la propia Torá lo afirma.

45- El que es extranjero (TOSHAV) y mercenario no la comerá.
En este caso extranjero es el TOSHAV, es decir, el gentil que se ha comprometido firmemente a cumplir los Siete Mandamientos Universales y por eso vive en paz en la tierra de Israel.
Como ves, tampoco el gentil consciente de su identidad, leal a ella, ferviente del Eterno, socio de los judíos, e incluso residente en la tierra sagrada de Israel, el buen noájida, tampoco él podía comer del sacrificio de Pesaj.
¡Mucho menos uno que es desleal a Dios! ¿No te parece? Como por ejemplo los seguidores de la idolatría, o los que creen en dioses humanos, o los que creen en dioses trinos, o los que siendo gentiles se disfrazan de judíos sin haberse convertido leal y legalmente. ¿Entiendes?
O sea, más realidad para sellar completamente el caso: la Torá NO ES para todos, sino solamente para aquellos que son sus verdaderos destinatarios y dueños, es decir, los judíos.
El versículo sigue hablando del mercenario (el que viene a comerciar a Israel), que pudiera estar circuncidado pero no es judío, como pudiera ser comerciantes de las regiones árabes o gabaonitas; tampoco ellos pueden formar parte del estatuto de Pesaj. Aunque estén circuncidados, aunque pudieran ser primos lejanos del pueblo judío, aunque sean monoteístas, aunque tengan muchas cosas en común con los judíos… igualmente son extranjeros y no están incluidos en el estatuto de Pesaj.
Otra piedra pesada más sobre la tumba de los falsarios que afirman “una Torá para el judío como para el gentil”, como si quisiera ser la verdad que ellos mienten que es.

46- Será comida en una casa; no llevarás de aquella carne fuera de la casa. Tampoco quebraréis ninguno de sus huesos.
No aporta directamente al tema que estamos estudiando.
Sin embargo, en idioma alegórico es brutalmente clara: es para que sea comida en casa, por los de casa, no es para ser compartida con los de fuera.
Es para que se mantenga la unidad judía, no para ampliarla en una falsa visión universalista, que no es la correcta ni la que hace resplandecer la verdad de la santidad universal.
La unidad sagrada se compone de divergencias, de diferentes. Pretender homogenizar todo en una masa sin distinciones, es propio del pensamiento errático de la idolatría y no de la santidad del Creador.

47- Toda la congregación de Israel la celebrará. 
Y por si fuera poco todo lo anteiror, la Torá es explícita: es la comunidad judía la que ha de celebrar el sacrificio de Pesaj y comer de su carne.
¿No queda claro ni siquiera cuando lo pone en negro sobre blanco el Divino Autor?
¿Hasta ese punto llevan el engaño los “mesiánicos” (cristianos que se disfrazan de lo que creen es algo judío) y otros trastornados que ni siquiera lo explícito respetan?
Para qué pregunto si ya los conocemos a estos fantoches…

48- Si algún extranjero que reside entre vosotros quisiera celebrar Pesaj del Eterno, que sea circuncidado todo varón de su familia. Entonces podrá celebrarla, y será como el natural de la tierra. Pero ningún incircunciso comerá de ella.
Por si no hubiera quedado claro, la Torá confirma que solamente puede participar de Pesaj aquel que entre al pacto de Israel. Y si es alguien con familia, TODA su familia deberá hacerlo también. Porque el converso que sigue conviviendo con su familia gentil, como que no ha completado su proceso de conversión. Es necesario que deje de convivir con su familia gentil o que todos ellos sean introducidos al Pacto de Israel.
Para ser como el natural de la tierra, como el judío, hay que entrar al Pacto, lo que se hace por medio de la conversión leal y legal. No se produce por fe, ni por cariño, ni por afirmarlo simplemente, ni porque alguien te dice judío en nombre de Yehusah jaMaciach ni cosas similares. Uno deja de ser gentil porque atraviesa el proceso legal de conversión al judaísmo, que incluye en su determinado momento la circuncisión (del pene).
Por tanto, si solamente para el estatuto de Pesaj, que es lo que viene tratando el párrafo se hace tanto hincapié, resulta ridículo que los mercaderes de la fe y los chiflados que les siguen mantengan que en el versículo siguiente la Torá afirma que ella es por igual para judíos como para gentiles.

49- Una misma instrucción será para el ciudadano y para el extranjero que viva entre vosotros. 
Ahora se supone que ya sabemos de qué está hablando el versículo.
El estatuto de Pesaj es igualmente válido y ha de ser cumplido de manera idéntica por el judío que nació tal como por el judío que llegó a serlo a través de la conversión leal y legal (te repito que las “conversiones” por fax o internet, las que hacen “rabinos mesiánicos” o cosas similares NO SON, ni siquiera se acercan, una conversión al camino antiguo de la Torá).
Así pues, en realidad este versículo enseña justamente lo contrario a lo que los prostibularios de la fe afirman, la Torá es solamente para los judíos, sean naturales o legales.
¿Alguna duda?
Supongo que el que ama la LUZ, verá Luz.

50- Así lo hicieron todos los Hijos de Israel. Tal como lo mandó el Eterno a Moshé [Moisés] y a Aarón, así lo hicieron.
Como corresponde a los leales del Eterno, hay una Senda para seguir y no caminos alternativos de enfermedad que inventar y difundir.


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