La Falsa Conciencia de “Amor A Dios” Del Creyente. El Odio Latente a Dios

Se me ha pedido que, desde la perspectiva del ateo convencido (o bien, desde el agnóstico dudoso), publique abreviadamente algunas ideas y conclusiones a las que he llegado por la interacción en la red social “BELEV es Inteligencia Espiritual” que he tenido desde que se inició. Con gusto he aceptado, y quisiera empezar con breves aclaraciones:

Como ateo declarado, la palabra “dios” sea como concepto o como idea, resulta interesantísima para el estudio de la experiencia humana, por ser una parte inseparable e innegable de la dimensión humana.

Como  han sostenidos miles de pensadores, el ser humano es una contradicción, o mejor, es un ser contradictorio, pues pertenece al reino de lo biológico pero a la misma vez lo trasciende con su capacidad de raciocinio, no pudiéndose el humano ubicar enteramente en lo natural o enteramente en lo trascendental. 

Esta contradicción lo hace una rareza de la naturaleza: un ser que sale de ella pero que no pertenece por completo a ella. Con la capacidad de raciocinio, no solamente descubre leyes y principios de los fenómenos que observa, sino que también intenta resolver la CRISIS EXISTENCIAL de su contradicción existencial. Intuye entonces mediante el raciocinio a un ser supremo, pero le resulta imposible estar seguro de su intuición.

El concepto o la idea “dios” le resulta al hombre la solución a su problema existencial, pero a la misma vez le genera aun más problemas existenciales en razón de que no puede llegar a la completa seguridad de la existencia de este ser o de su reino; y por ende, de la propia trascendencia humana.

Así, los que profesamos ser ateos, nos resulta este fenómeno interesantísimo, y podemos observarlo funcionando pues al estar separados de la fe y de las creencias, resulta sencillo ver como se intenta resolver el conflicto del ser; es decir, como el ser humano lucha para resolver su conflicto.

Por otro lado, desde  inicios del siglo XX y a lo largo de todo el siglo, los estudiosos de la psiquis humana hicieron descubrimientos importantísimos, que si bien han evolucionado con las décadas, han sido insuperables. Parte de sus hallazgos los descubrieron al escarbar el inconsciente humano, dándose cuenta que las ideas, actos, deseos conscientes son apariencias enmascaradas de verdaderos deseos, que son enteramente opuestos a los que se observan en estado consciente.

Es decir, es en el inconsciente del hombre donde se puede hallar lo más real y verdadero de él; pero el propio hombre lo desconoce, pues se mantiene OCULTO.

Un mecanismo de la consciencia descubierto para tapar los verdaderos motivos inconscientes del hombre se le llamó “Racionalización”, que sería, en términos simples, la justificación de los actos para evitar la vergüenza, el juicio o el castigo. El hombre justifica sus acciones, sus actos o sus emociones, y esas justificaciones las piensa como verdades; pero en realidad son eso, simples justificaciones de verdaderas motivaciones, muchas veces maliciosas. La observación completa del hombre, el análisis de sus actitudes y acciones, el escarbo de sus inconsciente por medio de los sueños, entre otros métodos, resultan de vital importancia para saber los verdaderos motivos de sus actos conscientes.

¿Y lo anterior que tiene que ver con “BELEV es Inteligencia Espiritual”?

La gran masa de comentaristas tiene elementos comunes bien identificables: noajidas ex cristianos, quienes han participado en páginas iguales de noajismo y otras de judaísmo. Han aprendido palabras en hebreo y han tomado para sí mismos simbología judía. Dicen haber aprendido de kabala, de Torá, de los sabios judíos, de la tradición judía, y han asumido para sí mismos festividades judaicas.

Escriben la palabra “dios” con algunas variantes, generalmente suprimiendo alguna de sus vocales, o bien, con motes como “hashem”, “creador”,  o con el tetragramatón “yhwh”.

Actúan, piensan y comentan como si tuvieran la seguridad de estar en la “creencia verdadera de dios”, pero en realidad lo que hicieron fue una mezcla de conceptos e ideas antiguas con las hebraicas aprendidas.

Hasta aquí podría decirse que se evidencia el deseo infantil de superar la contradicción que presupone la existencia humana y su lucha por superarla, sino fuera porque al sondear los motivos de tal judaización de creencias se revela una verdad aterradora: su odio a dios.

El creyente judaizado odia a dios, lo detesta para ser exacto. Dicho odio no es manifiesto, sino que latente. Le es imposible concientizar dicho odio porque lo tienen racionalizado con, y por, las cosas judías que ha tomado para sí. Si se le confrontara con su propio odio lo negaría y diría que ama a dios. Pero desconoce que ese sentimiento de amor que manifiesta es falso y tristemente superficial.

¿Donde es evidente el odio a dios del creyente? Precisamente en la judaización que asume. El creyente judaizado toma para sí mismo elementos pertenecientes de la tradición judía (nombres, libros, objetos, palabras, etc), suponiendo que esos elementos representan su fe o su creencia, y que dicha creencia es la misma que la judía. ¿Pero por qué pasa esto precisamente con la cultura judía y no con elementos de otra cultura? Por la sospecha e intuición de que los judíos evidencian la divinidad en el mundo.

Al tomar para sí mismo elementos de los judíos, se apropia de la evidencia divina en el mundo, y una vez apropiada se puede destruir. Y la destrucción es simple: al no eliminarse las creencias antiguas, éstas se mezclan con las nuevas creencias judaizadas, dando como resultado una creencia amorfa que borra la judaica. El judío es sustituido por el creyente judaizado.

Como se dijo al inicio, el hombre con su raciocinio puede intuir a dios, pero le resulta imposible estar seguro si su intuición es verdadera o no. Y como se afirmó, el creyente encuentra evidencias de esa intuición únicamente en la cultura y en la persona del judío, y no en ninguna otra. Al tomar para sí elementos propios de los judíos, inconscientemente está tomando para sí mismo la evidencia de dios que su raciocinio intuye,  posicionándose el mismo como judío; es decir, como si él mismo fuera la evidencia de dios.

Este acto es perverso, pues la evidencia nunca se manipula para no distorsionar la realidad de los hechos que de ella puede saberse; se deja tan pura como se encontró para poder analizarla con el mayor de los objetivismos. Sin embargo al tomarse para sí mismo la evidencia, y asumirla para sí mismo, se contamina y se impurifica. Inconscientemente el hombre sabe que si asume para sí mismo elementos judíos con actitud amorosa, borraría la evidencia que apunta la existencia del judío, y por ende, el punto medular de la crisis sobre su trascendencia, y que su raciocinio intuye: borraría a dios.

Es decir, destruyendo a dios se destruye al motivo de la crisis existencial que le produce contradicción humana (la de ser biológico y no serlo a la misma vez). Y acá se da otro fenómeno claramente identificable también: como una abstracción no puede destruirse (dios en este caso) por carecer de materialidad, se destruye lo que le representa. Y como se dijo, si se intuye que los judíos evidencian la divinidad, los judíos son el objeto de ese odio a dios.

Los creyentes judaizados odian a dios y a los judíos. Los envidian por ser ellos quienes representan a un dios. Racionalizan su odio con el amor sentimental o emocional, pero el odio resulta evidente por la acción de judaizar las propias ideas y pensamientos, pues de eliminar lo judío mediante la asimilación, se eliminaría la crisis existencial de la existencia humana.

Este fenómeno descrito no solamente es teórico, sino que fácilmente puede ponerse a prueba. Si se le llegara a contrariar algún comentario del creyente judaizado, su reacción sería de resistencia y defensa; y justificaría su comentario a ultranza.

Contrario sucede con el ateo o el agnóstico, pues  al reconocer la idea o el concepto “dios” como parte de los fenómenos humanos, la más remota evidencia que se encuentre en el hombre para superar su crisis existencial que produce su estado contradictorio, le resultará una maravilla; y replanteará sus ideas y sus conceptos al toparse con nuevos descubrimientos.

Esto me deja pensando, a manera de conclusión, que los rabinos, morés, y demás personas capacitadas en la enseñanza noajida, cometen el error de no ayudar primeramente a la persona a borrar de su sistema de creencias todo el concepto y la idea que de dios se tenga, para que luego de haberlo purgado de su mente, iniciar con una enseñanza completamente secularizada y de alto contenido humanista.

Al desconocer los mecanismos que están operando en la psiquis humana para superar la contradicción de la existencia del hombre, están pasando por alto el odio enconado en el corazón del creyente; y éste, tomando para sí mismo los elementos judíos que está aprendiendo de sus rabinos y maestros, esta suplantando la evidencia que intuye como prueba de lo divino en el mundo para destruirla, como mecanismo inconsciente para superar la propia contradicción existencial.

Si los rabinos y mores que enseñan de noajismo a los creyentes que se les están acercando, pretendieran revertir el odio a dios y a los judíos que inconscientemente están latentes en estos creyentes judaizados, deberían primeramente hacer un fuerte hincapié en el antropocentrismo antes que en el monoteísmo.  

Espero que estas breves líneas compartidas ayuden a la discusión sincera y objetiva.

Luis Diego Pérez Chacón.

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Opiniones y respuestas

  1. aliciak (202) ‍‍8/12/18 - 1 Tevet 5779 {Link}
    Mientras leía este artículo pensaba wow esta vez es la primera ocasión que no me gusta nada lo escrito aquí arriba,, que de breve no tiene nada y bueno como siempre me es muy difícil entender lo que en realidad quieres decir, que suposición tan amarga tienes Luis Diego, no tengo capacidad de respuesta para tu tan extenso comentario.,
    1
  2. Yehuda Ribco (4171) ‍‍8/12/18 - 1 Tevet 5779 {Link}
    muy interesante texto que hay que leer con mucha calma y sin preconceptos.
    va, coincidentemente, en linea con uno que esta para ser publicado mañana, si D. quiere, aqui mismo.
    muchas gracias
    3

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